Arqueología urbana en Petrer
Por: JAUME PÉREZ ALCARAZ
La Ley de Patrimonio 4/1998 promulgada por la actual Consellería
de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, junto con todas las
modificaciones posteriores, tiene entre sus muchos objetivos la
protección de los centros históricos de cualquier población y
ciudad de la Comunidad Valenciana que, previamente, han sido
incluidos dentro un área protegida. Esto ocurre con el centro
histórico de Petrer el cual está recogido como área protegida en
el Plan General del Término Municipal de Petrer de 1997 -en el plano
podemos observar su perímetro-. Por ello, en caso de realizar
cualquier obra que suponga una alteración del subsuelo en dicha
zona, se debe de realizar una intervención arqueológica.
En Petrer, en las últimas décadas, se han llevado a cabo
numerosas intervenciones en el centro histórico, unas con resultados
de gran relevancia y otras en las que no se han recuperado restos. No
obstante, todo proyecto arqueológico en el área urbana de nuestra
villa, con hallazgos o sin ellos, son de gran valor, sobre todo para
conocer, por ejemplo, el emplazamiento urbano de las diversas épocas
históricas de Petrer, como pueden ser Villa Petraria o el Petrer
musulmán, Bitrir.
Para una
mejor explicación de estos proyectos hay algunos ejemplos de
intervenciones arqueológicas urbanas realizadas en Petrer
reconocidas para muchos y desconocidas para otros tantos, tanto en
suelo público como privado. Algunas de estas actuaciones en el
centro histórico han sido las siguientes: Una de las más recientes
fue la de la calle Almas. Con el objetivo de construir una pequeña
plaza en esta calle, se realizaron 12 sondeos distribuidos a lo largo
de la superficie del solar.
La intervención de los sondeos tenía
como pretensión la localización de estructuras o estratos
arqueológicos, además del conocimiento de la evolución histórica
de este espacio urbano. Se pudo constatar que para la construcción
de las estructuras de vivienda en época moderna o contemporánea se
procedió al aterrazamiento y generación de una plataforma estable y
horizontal para la buena consecución del proceso urbanizador. Otra
que supuso una intervención arqueológica fue la reurbanización de
la calle Cura Bartolomé Muñoz en la que se renovó las antiguas
instalaciones de alcantarillado, luz y abastacimiento de agua.
El
equipo del museo llevó a cabo un seguimiento de obra, obteniendo
resultados de escaso valor arqueológico, aunque sí se constató
parte de los cimientos de las edificaciones que bloqueaban el acceso
directo de la plaça de Baix y la plaça de Dalt hasta que fueron
derribadas a finales de la década de los sesenta y principios de
los setenta. La siguiente, y probablemente de mayor relevancia, fue
la realizada en la calle La Fuente. Con el propósito de construir un
edificio en los terrenos que comprendían las calles La Fuente y
Julio Tortosa, en el año 2007, se llevó a cabo una intervención
arqueológica. De ella obtuvimos extraordinarios resultados al
descubrir por debajo de los estratos medievales el barrio artesanal
de época romana de Villa Petraria.
El hallazago comprendió un
conjunto de cuatro hornos que estarían dedicados a la elaboración
de material de construcción, junto con estructuras de muros
pertenecientes a algún tipo de vivienda. De época romana también
encontramos el vertedero de Villa Petraria, ubicado en la calle Luis
Chorro. Aunque fuera del área protegida, la aparición de restos
arqueológicos obligó a paralizar las obras y realizar una
intervención arqueológica apareciendo seis basureros de época
romana con numerosos fragmentos cerámicos que nos indicaban su
funcionamiento entre los siglo V-VI d.C. Por último, en la Plaça
de Dalt, entre mayo y junio del año 2004 se llevó a cabo una
excavación arqueológica en un solar ubicado en la plaça de Dalt,
nº 7, esquina con la calle Cura Bartolomé Muñoz.
La intervención
estuvo motivada por la construcción de un edificio de nueva planta
con sótano en dicha parcela. La importancia de los hallazgos
comprende en el hecho de que pudimos conocer y, además, confirmar la
ocupación de esta zona de la villa ya en la Baja Edad Media.
Hallamos estructuras de viviendas de época bajomedieval
reutilizadas en épocas posteriores para sustentar construcciones. En
definitiva, la actividad arqueólogica asociada a la renovación
urbana del centro histórico, bien por la sustitución de servicios o
bien en la construcción de nuevas edificaciones, contribuye a la
investigación sobre cómo ha ido evolucionado la trama urbana de
Petrer desde época romana hasta nuestros días.