Campaña contra los efectos del frío
La promueve Cruz Roja Española y está dirigida, sobre todo, a los grupos de población más vulnerables
Maite Román Cano / Cruz
Roja ha puesto en marcha una campaña contra el frío dando consejos
a la población para paliar sus efectos en la salud ya que cada año,
el intenso frío y las bajas temperaturas, la ponen en riesgo. Cuando
hace frío, en condiciones normales, el termostato interno de nuestro
organismo reacciona provocando el estrechamiento de los vasos
sanguíneos próximos a la piel, evitando así que perdamos el calor
de nuestro cuerpo a través de está.
No obstante, cuando además de
frío existe humedad o viento, o la situación personal es extrema
(niños, niñas, personas mayores, personas con enfermedades
crónicas…) nuestro organismo tiene que hacer esfuerzos para
adaptarse y mantener la temperatura corporal normal. Esta adaptación
hace que el organismo reaccione con pequeñas contracciones
involuntarias de los músculos (tiritona) para mantener el calor.
Además,
en la actualidad no sólo se están produciendo cambios climáticos
sino también en la estructura y formas de vida de la sociedad por no
disponer de sistemas de calefacción o inadecuados; no poder asumir
el coste que el uso de los sistemas de calefacción supone, e
igualmente, se han de tener presentes las posibles consecuencias que
tiene sobre nuestra salud el uso de esos sistemas poco recomendables
como braseros eléctricos, estufas de gas o cualquier otro tipo.
Así pues, con el
fin de prevenir y/o reducir los problemas derivados de las bajas
temperaturas, Cruz Roja recuerda una serie de pautas sencillas, a
implementar en el día a día, para poder disfrutar del día a día
con mayor seguridad. Algunas de ellas son: no tomes medicamentos sin
receta médica, ten en cuenta que algunos medicamentos precipitan los
problemas derivados de la exposición al frío; beber líquidos aún
sin tener sed; tomar una alimentación variada y consume fruta
diariamente; si hay que estar en la calle, procurar resguardarse del
frío y la humedad; evitar realizar actividades en el exterior, sobre
todo, una vez que se haya ido el sol; abrigarse con prendas no
apretadas, protegiéndose muy bien cabeza, manos y pies; utilizar
calzado impermeable, cómodo y que no te apriete; beber líquidos
calientes y azucarados, y evitar el consumo de alcohol, ya que
disminuye la sensación de frío; si se utiliza brasero en casa o la
chimenea, ventilar la estancia de vez en cuando para evitar la
acumulación de CO2; cuando las condiciones sean adversas, viajar
sólo si es necesario y hacerlo con el depósito lleno.
Llevar
cadenas y la batería del móvil cargada; no practicar deportes de
montaña cuando la meteorología sea adversa y, por último, y para
los mayores de 65 años… no dejar de salir a caminar aprovechando
las horas centrales del día, abrigarse bien y asegurarse que el
calzado sea antideslizante.