Aumenta el movimiento animalista en la sociedad
Hoy en día hay más adopciones, más casas de acogida y más voluntarios en el cuidado animal
Maite Román Cano / La proliferación
en la tenencia de animales y mascotas en los hogares es una realidad.
Y si bien es cierto que aún se siguen produciendo abandonos y
maltrato animal, también lo es que las adopciones tanto en albergues
públicos como privados, se han incrementado considerablemente en los
últimos años.
Según Raúl Mérida, responsable del Albergue de
Animales Mancomunado, ahora hay muchas más personas sensibilizadas y
la implicación de la sociedad en la protección de los animales ha
aumentado mucho, y eso ha repercutido en el número de albergues, en
la implicación de los voluntarios y en otras fórmulas de adopción
como las casas de acogida. Paulatinamente cada vez hay más
adopciones porque cada vez es más conocido el centro y en segundo
lugar, la gente cada vez tiene más animales de compañía, sobre
todo, personas jóvenes.
También ha sido importante la influencia de
las redes sociales en la transformación de las costumbres sociales
hoy en día. Un animal que llegue herido, enfermo o necesite ayuda,
puede encontrar un hogar de acogida y son casos mucho más arropados
que antes. También hay que tener en cuenta que las clínicas
veterinarias están más implicadas en la adopción de animales antes
de llegar a los albergues. No obstante, y según Mérida, hay una
fractura en la sociedad porque desgraciadamente, todavía existen
muchos casos de maltrato animal.
En cuanto a la
cantidad de voluntarios con los que cuenta el Albergue Mancomunado en
la actualidad, Raúl Mérida ha señalado que habrá alrededor de
medio centenar de personas aunque la cifra fluctúa porque van y
vienen, destacando, sobre todo, la gran actividad que hay los fines
de semana.
También los voluntarios externos que son los que ponen a
disposición su casa y cuidados para los animales que lo necesiten.
En definitiva,
más adopciones, más voluntarios, y más concienciación en la
protección animal hasta el punto de que, según Mérida, dentro de
diez o quince años, los abandonos sean casi testimoniales porque
estarán muy mal vistos y provocará el rechazo de la sociedad.