¿Qué ciudad queremos?
Desde hace casi dos años, Petrer explora una nueva ruta. A través
de la puesta en marcha del protocolo CES (Captura, Esterilización y
Suelta), en colaboración con la asociación Gatitos en Apuros,
nuestro municipio pretende mejorar el estado de los gatos urbanos
siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud
para el control de las colonias felinas en ciudades.
Los/as
voluntarios/as de la asociación los recogen con el fin de castrarlos
y proporcionarles algunos cuidados veterinarios básicos. En 2017, se
ha logrado esterilizar a 143 ejemplares. Asimismo, los/as
voluntarios/as de la asociación realizan diferentes actividades de
sensibilización dirigidas a la ciudadanía con el fin de
concienciarla sobre los cuidados básicos necesarios dentro de una
colonia felina y sobre los alimentos más adecuados para suministrar
a los gatitos urbanos.
También se preocupan por buscar casa a los
felinos más cariñosos. Vega, Tifa o Janina ahora tienen un nuevo
hogar y una segunda oportunidad gracias a su incansable labor. Pero
Petrer podría haber decidido transitar otro camino. Podría haber
rechazado la propuesta de la asociación Gatitos en Apuros y así
haber dejado que el estado de sus colonias felinas se deteriorara
poco a poco. También hubiera podido prohibir alimentar a los gatitos
urbanos y penalizar a quien lo hiciera con multas de hasta 600 euros.
Y, si alguien hubiera continuado con la alimentación de las colonias
felinas, habría tenido más dificultades para informarse sobre la
mejor forma de realizarlo. Ahora, Vega, Tifa y Janina seguirían en
la calle. Sin segundas oportunidades. Petrer decidió explorar otro
camino junto a sus gatitos urbanos. Sin embargo, Elda sigue dándoles
la espalda. Entre un municipio y otro, no solo hay una línea
fronteriza. También hay dos modelos muy diferentes de tratar a sus
vecinos felinos.