Rodríguez explica la modificación del convenio con la Fampa Paco Mollá
Considera que el Ayuntamiento debe vigilar el destino del dinero público sin intermediarios
Maite Román Cano / La delegada de
Educación, Silvia Rodríguez, ha aclarado que la modificación del
convenio con la Fampa Paco Mollá se ha tenido que hacer para mejorar
el procedimiento y no tener las trabas administrativas habidas hasta
el momento.
Hasta ahora, la Fampa percibía algo menos de 16.000
euros para las actividades extraescolares que organizan las ampas de
cada colegio, sin embargo, el año pasado ya no se pudieron derivar
esas subvenciones por no ser los organizadores de las actividades en
cuestión.
Por lo tanto, y según ha añadido la edil del área, era
necesario ajustar ese convenio, por un lado, para adaptarse a la
normativa vigente, y por otro, porque el reparto se debe articular
bajo criterios objetivos y para garantizar que esas ayudas económicas
llegan a su destino.
Rodríguez también ha comentado que no hay
unanimidad en las Ampas de los centros educativos a la hora de
derivarles a ellas la petición de esas subvenciones, y además, el
escrito de quejas presentado por la Fampa a los grupos políticos en
el Ayuntamiento ha dicho haber tenido conocimiento una vez pasado el
pleno y no antes.
Silvia ha añadido
que el Ayuntamiento tiene que ser consecuente y vigilar el destino
del dinero público, sin intermediarios, y lo que no se podía
consentir es que la Fampa, habiendo recibido casi la totalidad de
ayudas de 2017, a falta de justificar alrededor de 1.000 euros, no lo
distribuya entre las ampas.
El motivo dado por los representantes de
este colectivo, según ha manifestado Rodríguez, “es que tenían
dificultades para hacerlo y querían dejar un año sin justificar
para tener dinero por si se daba alguna situación”. No obstante,
la concejala ha añadido que ese no es el fin de las subvenciones.







