La procesionaria del pino, métodos de control
La procesionaria del pino es un insecto propio de los pinares
mediterráneos y su existencia es necesaria para el mantenimiento de
la biodiversidad ya que forma parte de la dieta de numerosos animales
insectívoros. El nivel de presencia de la procesionaria fluctúa año
a año debido a la dinámica de sus poblaciones y al clima.
Están siendo frecuentes las quejas por la presencia de la
procesionaria del pino pero desde el Servicio de Ordenación y
Gestión Forestal de la Dirección General de Medio Natural y de
Evaluación Ambiental se recuerda que los tratamientos químicos, es
decir, aplicación de productos fitosanitarios, deben de realizarse
entre los meses de septiembre y octubre.
No obstante, en esta época del año se pueden llevar a cabo
distintos métodos de control. Uno de ellos es la eliminación manual
de puestas ya que en árboles pequeños, en los que es posible hacer
un seguimiento exhaustivo se pueden recoger a mano las puestas de
huevo.
Otro sistema es la eliminación manual de los bolsones, cortando
las ramas podadoras de esas grandes bolsas. En árboles altos puede
accederse a la copa mediante tijeras acopladas a pértigas o
utilizando plataformas elevadoras, eliminando los restos o se
confinan los bolsones en bolsas de plástico.
En este caso, las
personas deben de protegerse para prevenir reacciones alérgicas.
También, se puede controlar la procesionaria colocando barreras
físicas en los troncos para impedir el descenso y enterramiento de
las orugas o bien instalando casas-nido con las que se trata de
favorecer la nidificación de aves y murciélagos que se alimentan de
orugas y adultos, aunque con este método el efecto de control se
manifiesta a largo plazo.
Otra posibilidad es instalar trampas de feromonas, se trata de
dispositivos que incluyen “pityolure”, compuesto atractivo para
las mariposas machos, aunque es recomendable que este tipo de trampas
se coloquen entre los meses de junio y octubre, época en la que las
mariposas están en fase de apareamiento. No obstante, hay que
aclarar que este procedimiento no garantiza que en el otoño
siguiente no se reinfecte la zona tratada puesto que las hembras
pueden haber sido fecundadas con anterioridad a la captura de los
machos.