Els Moros Vells també alegren la vida
Tista el Sevilet. Mi padre era aficionado a la lectura. En la
mesita de noche siempre tenía un libro, que una vez leído lo
sustituía por otro. Después de cumplir los ochenta y tanto años,
con cierta pena me dijo:
-Vicent, fa temps que ting els ulls cansats i nuvolats, per lo que
anat a vore l´oculista, i ma dit que si me opere, a conseqüència
de la meu edat, lo mes normal es que me quede igual, i soles tinga un
deu per cent per vore algo mes, però com tu sabs, la lectura es de
les poques coses que encara m´alegra la vida-.
Una imatge de 1918. Y ocurrió lo que le pronosticaron los
especialistas. Pasado unos meses vino a verme Evaristo Pla Medina “el
Rollero”, entre sus manos traía un sobre con varias fotografías
antiguas de los Moros, diciéndome que mi padre le echase una mirada.
El Rollero quería saber quiénes eran los festeros que posaban en
las distintas imágenes.
Por supuesto, le conteste que se las
mostraría, pero le hice saber que hacía poco tiempo que se había
operado de cataratas, con un resultado insuficiente de visión.
Cuando se las enseñe, una de ellas era de 1918, posando la comparsa
en su totalidad, y otras eran de la década de 1920, que de forma
individual eran los mismos festeros que aparecían en la de 1918. Las
contemplaba con lupa, podía apreciar los trajes festeros, pero no
reconocía el rostro de aquellos Moros, ni tan siquiera a él mismo.
Fue entonces cuando me dijo: -Els Moros Vells també alegren la
vida-.
Una fotografía centenaria. Pasaron los años, y en la revista de
Moros y Cristianos del 2010 colabore sobre la antigüedad de la
fiesta, para una mejor comprensión con tres apartados definidos en
los siglos XVII, XVIII y XIX. He vuelto a insistir sobre el tema con
nuevas aportaciones y con las lagunas de siempre.
A la vez, existe
constancia de una relación de festeros datada en 1919 de los que
salían a filas en la comparsa de Moros (Viejos). Igualmente se
conserva una fotografía del año anterior, de 1918, que son los
mismos festeros. En la relación se cita a los padres, pero en la
foto aparecen algunos de sus hijos.
La foto es conocida, simboliza la
grandeza de la comparsa por dos motivos: la primera, por haber
superado un período de escasez y de economía de supervivencia. Y la
segunda, porque la formación festera en apenas dos años aumentó
sus componentes en más del doble, y de ahí el deseo unánime de
inmortalizar a la comparsa de Moros, según acordaron en una
memorable Junta de Gobierno de los Moros. De la citada foto de 1918,
este año se cumple el centenar, en esta ocasión, y con un mínimo
error intentamos conocer a los festeros que aparecen en la misma:
En la fila superior de la foto, a la izquierda del cuadro con San
Bonifacio, el joven Juan Bta. Poveda Poveda “El Sevilet”, a la
derecha del marco a José Poveda Beneit “El Chato”.
En la
segunda fila la capitanía de 1918, capitán Eusebio Medina Maestre
“Coixo Tofolet” de abanderada, su hermana, Esperanza, el de la
barba canosa es Eusebio Poveda Payá (hijo del Moreno), justo detrás
su padre, Francisco Poveda Bernabéu “El Moreno”, el que porta
al hombro una arma de pico es Silvestre García Poveda “El Cavall”,
esta segunda fila lo finaliza otro hijo del Moreno, Francisco Poveda
Payá.
La tercera fila posa una Cantinera, Araceli Castello Rizo, le
sigue un portentoso Moro, Germán San Bartolomé Payá “Tío
Ferman” (primer capitán de los Turcos, en 1928), en la foto no
podía faltar el cura don Conrado Poveda Maestre, que también
asistió invitado a la notable Junta de Gobierno, a su lado José
Poveda “Casoles”, finaliza la hilera un Moro con capa y la
Rodela.
En la última fila inferior, sentados en el suelo se
encuentran José Planelles Beltrán, Santiago Payá Poveda, que fue
el primer y único presidente de la comparsa de Turcos (1927-1929),
le sigue el tío Roig, hermano del tío Ferman, no consta que saliese
a filas, pero la ocasión requería que del arcón familiar sacara un
viejo atuendo, para perpetuar tan importante acontecimiento, a su
lado el Jefe Moro, el archiconocido José Brotons Galiano “Tío
Pajuso”, a su lado Trinitario Poveda Payá “El Cano”, con traje
de los domingos, cubría la cabeza con el fez, por la razón de que
los Morenos salían el padre y los tres hijos, y solo poseían tres
ropajes y tres barbas.
Sobre una silla sentado el mecenas y
empresario Gonzalo Castello Poveda. Entre otros Moros, se encuentran
posando Amador Poveda Bernabé “El Arpa”, Pascual Beltrán,
Pascual Redondo y Julián Gil, de Sax.







