Ya es época de plantar melones
El melón es una planta herbácea de tallos rastreros que necesita
de mucho espacio y sol para crecer. Se cultiva por su fruto que
destaca por su con gran contenido en agua y por su sabor dulce
Antes de iniciar la siembra es necesario preparar el suelo,
removiendo la tierra, deshaciendo los terrones más grandes, quitando
las malas hierbas y drenando la parcela en las que se van a plantar
los melones.
Hay que tener presente que los melones prefieren suelos ligeros y
ricos en humus y no toleran los arcillosos o ácidos.
Es una planta
que necesita suelos muy ricos por lo que se recomienda cubrir la zona
de plantación con una capa de compost o estiércol, al menos de 10
centímetros.
Con la ayuda de un azadón hay que ir formando lomas de tierra o
montículos de unos 30 cm de altura, dejando una distancia entre uno
y otro de unos 60 cm y entre hileras de montículos 1 metro y medio
con el fin de asegurar que las enredaderas del melón dispongan de
suficiente espacio para crecer.
En cada montículo, es aconsejable
sembrar 5/6 semillas a unos 6 cm de profundidad.
También hay que tener presente que la planta del melón necesita
mucha agua y humedad constante, no tolera los encharcamientos ni la
formación de barro por lo que el suelo debe de drenar bien, los
riegos deben de ser frecuentes pero no abundantes.
Para evitar que se pueda pudrir, se recomienda que cuando el melón
tenga el tamaño de un puño, colocarlo sobre un tarro o una lata
para separarlo del suelo, de esta forma, además, se incrementan las
posibilidades de que madure.
Tampoco hay que olvidar que el melón se cosecha apenas esté
maduro, es decir, cuando le aparecen grietas alrededor del tallo y se
desprende con facilidad de éste, más o menos a los 4 meses de su
plantación. Otra forma de comprobarlo es dándole un golpecito: si
suena hueco es que está maduro.