Nueva etapa del Partido Popular con nuevo presidente
Tras el reciente Congreso del Partido Popular la frase más
extendida es que “el Partido Popular ha vuelto”. Tras el impacto
producido por la moción de censura que, con el apoyo de los
separatistas-golpistas y de los populistas demagogos, llevó a Pedro
Sánchez a la Presidencia del Gobierno con apenas 84 diputados, la
marcha de Mariano Rajoy dejó al Partido en un cierto desamparo con
el problema de tener que dilucidar un nuevo liderazgo.
El apoyo
mayoritario a Pablo Casado y su voluntad integradora supone un
fortalecimiento y un rearme moral del Partido Popular. Tras una etapa
centrados en la recuperación económica y en la creación de empleo
que salvó a España del rescate y llevó a una reducción de cerca
de dos millones de parados, gracias a la persistencia y el gran
trabajo del presidente Rajoy, los militantes del Partido Popular
hemos decidido que ha llegado el momento de la recuperación
ideológica, el momento de plantar cara al discurso de una izquierda
carente de valores y de principios.
Pablo Casado ha dejado claro que
su intención es que el Partido Popular sea el instrumento social de
defensa de los valores que tradicionalmente han presidido la
actuación del Partido Popular. La defensa de la familia, apoyando
a las familias numerosas y la maternidad, la defensa de la libertad
de elección de la educación de nuestros hijos defendiendo por igual
la enseñanza pública y concertada por igual, la confianza en la
iniciativa privada como motor del progreso económico con una
reducción de impuestos a los particulares y a las empresas que creen
puestos de trabajo.
Mientras otros, en apenas unas semanas de
Gobierno ya muestran su verdadera cara utilizando el avión oficial
para irse de concierto de Rock, desde el Partido Popular iniciamos
una nueva etapa, una etapa llena de retos y dificultades que
afrontamos con ilusión y entusiasmo, porque nuestra vocación,
nuestra labor prioritaria ha sido, es y será la defensa de la unidad
de España, de la igualdad entre los españoles, de la libertad y del
progreso económico que produzca una sociedad más justa y próspera.







