Carta abierta a la ciudadanía de Elda-Petrer
Se acercan las Elecciones Municipales (Mayo-Junio 2019), y solo
votaré a aquel Partido Político que se comprometa a generar
POLÍTICAS DE COVERGENCIA en el marco territorial Elda-Petrer. Si no
existen propuestas concretas, mi voto lo decidiré en el último
instante porque, no me valen las fotos turísticas desde el Castillo
petrerense; ni los desfiles con banda de música; tampoco las
declaraciones vacías que se promuevan para generar temores y
confusión en torno a la presunta pérdida de las tradiciones
locales.
Ambas sociedades, eldense y petrerina, han demostrado desde
hace ya muchos años, que hemos alcanzado el suficiente grado de
madurez y de respeto recíproco para no dejarnos llevar, en el campo
de las emociones, tan solo por un simple referente de pertenencia. La
convivencia es cotidiana; el respeto está asumido, mantenido y
potenciado desde la Sociedad Civil, particularmente por los más
jóvenes, y se demuestra a diario que las relaciones y los afectos no
entienden de papanatismos ancestrales.
Además, el siglo XXI es
abierto y globalizador, y si nos mantenemos enclaustrados en la
concha anacarada de lo superfluo, estaremos perdiendo visión amplia
y proyectos firmes compartidos, lo que generará falta de confianza
en nuestras propias potencialidades, mayor carestía en los Servicios
y ausencia de oportunidades para nuestro desarrollo y para la
generación de empleo y bienestar. Hay muchos ejemplos que podría
aportar a la presente propuesta. Pero sé también que hay
“interesados” políticos que lo calificarán como “propuesta
visionaria”, sin llegar a valorar que el futuro pasa por generar
Políticas de Convergencia, como he dicho, porque la convergencia
social ya existe y es una feliz realidad entre la ciudadanía.
Pongo
un solo ejemplo de enorme trascendencia: “Cuando en la comisión de
seguimiento del Plan Estratégico del Eje del Vinalopó (año 1994),
propuse un estudio para que en la bajada del Rebentón promoviéramos,
a izquierda y derecha, un gran Parque Industrial en el que
participáramos Elda, Petrer y Novelda de manera mancomunada y con
una presidencia rotatoria de los alcaldes, el representante de Elda
dijo (sin ni tan siquiera estudiarlo) que pronto iban a desarrollar
el Polígono de la Finca Lacy y que no interesaba esta iniciativa
porque su problema estaba resuelto”.
Valoren la situación en base
a lo que sigue, porque deben saber los lectores que en aquel
entonces: Éramos Objetivo-1 de la Unión Europea; esto es, lugar
preferente para la concesión de subvenciones dentro de los Fondos
FEDER (de desarrollo regional) y de los Fondos de Cohesión (con
generosas dotaciones económicas a fondo perdido). Dichos Programas
Europeos estaban muy bien dotados; estábamos en el perfil de su
finalidad, tan solo había que presentar el Proyecto compartido en
forma de partenariado.
Teníamos un escenario perfecto: Elche no
había iniciado su Parque Industrial; la Autovía y la Autopista
desde Monforte hacia el Bajo Vinalopó y hacia las Marinas no estaban
iniciadas; disponíamos de canales de agua; de estación de
suministro eléctrico; de red ferroviaria; de Autovía hacia el
Puerto y hacia el Aeropuerto; un Instituto Tecnológico; cercanía a
la Universidad de Alicante; y, sobre todo, solicitudes de Grandes
Empresas para instalarse en el segundo cinturón de la costa. Y
termino con lo de siempre:
Sumando somos más, somos más fuertes y
con mayor capacidad de influencia. Por tanto, arrinconemos los
mantras pueblerinos porque varios miles de personas siguen en paro y
esperan de nuestros políticos, no solo gestos, sino acción política
decidida y gestión eficaz. (Se me olvidaba añadir que la
Mancomunidad sigue muerta).







