Un gobierno indigno
Apenas cien días después de llegar al poder, ya queda claro que
los españoles sufrimos la imposición de un Gobierno indigno, un
Gobierno que no nos merecemos, entre otras cosas porque no lo hemos
votado. Por un lado, su indignidad es originaria.
Este Gobierno nació
de una alianza espuria entre un candidato fracasado que obtuvo los
peores resultados de la historia de su partido, y fuerzas antisistema
y antidemocráticas. Entre ellas destacan los amigos y continuadores
de los terroristas de ETA, pero también las fuerzas que desde el
Gobierno de Cataluña dieron un golpe de estado contra la
Constitución y la unidad de España. A ellos se suma el apoyo de
quienes pretenden para nuestro país un sistema totalitario
equiparable al vigente en dictaduras como la cubana o la venezolana,
que solo han llevado a sus pueblos pobreza, hambre y atropello de los
derechos fundamentales como la libertad de reunión, asociación, de
prensa o de elección de sus gobernantes.
Pero además, es un
Gobierno indigno por la actuación de sus miembros. Apenas en unos
días ya se vio que uno de sus miembros, el Sr Huerta, había sido
condenado y por dos veces por defraudar a Hacienda. Luego se comprobó
que la ministra de sanidad Sra Montón, plagió su trabajo fin de
máster, y ahora hemos sabido que siendo Consellera de la Comunitat
valenciana cargaba la compra de su ropa interior al erario público.
Por otro lado, ha quedado acreditado que el presidente “Doctor”
Sánchez, no solo también plagió partes de su tesis doctoral y de
un libro que editó a medias con quien se afirma fue al verdadero
autor de la fake-tesis, en base a la misma; sino que la evaluó un
tribunal de amiguetes en el que alguno de los miembros incluso había
publicado artículos plagiados en la referida tesis.
Más tarde hemos
sabido que la ministra de Justicia, Sra Delgado, con evidente
homofobia, llamaba en privado maricón al actual ministro del
Interior, y lo que es más grave, jaleaba, en lugar de denunciar, la
creación de una red prostibular por un expolicía para obtener
“información vaginal” de personas con altas responsabilidades
empresariales, políticas o judiciales. Por si todo esto fuera poco,
se ha descubierto que el ministro Sr. Duque, también engañó a
Hacienda creando una falsa sociedad inmobiliaria con la que
adquirió su residencia habitual en Madrid y su chalet de vacaciones
en Jávea, todo ello con el fin de evitar el pago de hasta cuatro
impuestos diferentes y de aplicar deducciones de diversos gastos a
los que no tenia derecho.
Por su parte, el ministro Borrell ha sido
sancionado por la CNMV por uso de información privilegiada en la
venta de acciones. Al lado de estas actuaciones, las mentiras de la
ministra portavoz del Gobierno Sra Celaá, ocultando en su
declaración de bienes hasta tres propiedades (un chalet en Guecho,
un caserío en Álava y una parte de un piso en el centro de Bilbao)
parece una cuestión menor. Pero este Gobierno es además indigno por
las políticas que pretende aplicar.
Sobre todo por su
contemporización con los separatistas violentos que lleva al
Vicepresidente Sr Ábalos a considerar como “asumibes” los
ataques de los terroristas callejeros de los CDR a los ciudadanos, la
Policía y el Parlament. Y es que esta indignidad se demuestra en
toda la actuación del “Doctor” Sánchez y su equipo, baste el
ejemplo del engaño a los valencianos al desentenderse de los
problemas de la financiación de nuestra Comunidad que prometieron
resolver, o la política informativa sectaria, que se ha aplicado y
que se ha plasmado en la depuración de todos lo profesionales de
RTVE que no eran de izquierdas.
La censura de un programa de Informe
semanal sobre el Sr Sánchez y la dedicación de otro a la entrevista
y exaltación del preso golpista Oriol Junqueras, demuestran hasta
qué punto la televisión pública se ha puesto al servicio del
radicalismo podemita. Ahora anuncian unos Presupuestos Generales en
los que subirán los impuestos y nos harán volver a la crisis, la
ruina y el paro de la época de Zapatero.
Por eso exigimos elecciones
“ya”, para que el pueblo español decida sobre su futuro antes de
que este Gobierno indigno y mentiroso arruine a nuestro país,
poniendo en peligro la recuperación económica alcanzada gracias al
esfuerzo de todos y a la determinación del Gobierno del Partido
Popular que, por segunda vez, sacó a España de la crisis en la que
las izquierdas la habían sumido.