Petrer, paisatge i territori
Sintonizar con la naturaleza nos templa y nos relaja para sentirla, escucharla y percibir el latido de su corazón, como fuente originaria de la cual somos oriundos. Petrer nos vincula con nuestra forma de ser; si le quitas las carreteras parte del término municipal se encuentra salpicado de valles y cumbres montañosas, delante de tus ojos tendrás parecidos horizontes que vieron nuestros antecesores hace cientos de años. Los paisajes dotan de significado, de contrastes ambientales y didácticos con sabor y olor a tomillo, a cantueso, a retama o a espliego.
El paisaje ha sido objeto de interés y de reflexión, por eso Petrer es cálido y agraciado como su colindante Mediterráneo. Los centelleos de la aurora, las cumbres prodigas en belleza, la fuerza alterna de sus ramblas, la templanza de su viento y sus reservas naturales acentúan la plenitud. Cada racó es una porta oberta per endinsar-se en sorprenents espais: Caprala i Puça; la serra del Sit i el Cavall; la vall de Cati i l´Arenal de l´Almorxó; la Forada; l´almadrava o l´Avaiol.
Que perdure por siempre los paisajes montuosos para ascender a la antesala del cielo, al inmenso verdor de la arboleda. El paisaje exterior condiciona el interior por lo que concede el protagonismo al paisaje urbano, no olvidemos de que estamos en el siglo de las grandes ciudades. Son las urbes globales convertidas en el proceso de urbanización donde obtienen agua potable, con zonas forestales protegidas, como filtros naturales. El horizonte recobra fuerza y lozanía cuando definen y aplican políticas destinadas a su gestión y ordenación, como aconteció en el Convenio Europeo del Paisaje (Florencia, 20.10.2000), analizado desde la perspectiva literaria y cultural. Sin descartar el Plan Nacional de Paisaje Cultural aprobado en la sesión del Consejo de Patrimonio Histórico (Madrid, 04.10.2012).
Nostre territori manté la fesomia tradicional del paisatge rural, modelat per segles d´ interacció entre l´ acció humana i la natura. Bancals o deveses són l´ emplenta mil-lenària de l´ història natural de la mediterrània.
El territorio de Petrer conserva vestigios de las culturas de valor añadido a lo largo de los siglos.
El 2019, trae la nueva ubicación del Museu Arqueològic i Etnològic Dámaso Navarro en el carrer La Font, coincidiendo con el 40 aniversario del fallecimiento de Dámaso Navarro Guillen (Petrer, 1946-1978). Exposición que es una magnífica oportunidad para adentrarnos en los tesoros arqueológicos de Petrer, con un recorrido por la Edad del Bronce, el mundo ibero y romano, sin olvidar el legado árabe y los oficios tradicionales y la cultura popular hasta el siglo XX. Analizar el territorio es lo más acreditado que poseemos en su definición en el patrimonio territorial.
Las políticas de gestión paisajista es conservar y potenciar sus peculiaridades, confiriéndole personalidad a su población al sentirse identificada, como ancestral reducto de tradiciones legendarias. Y finalizamos con el escritor y filosofo Miguel de Unamuno (Bilbao, 1864-Salamanca, 1936) que enunciaba:
El sentiment per la natura,
l´ amor intel-ligent,
a la volta que cordial, al camp,
es un dels mes refinades productes
de la civilització i de la cultura.