15 años de la guerra en Irak
TEXTO DE PABLO NAVARRO Y PACO MÁÑEZ LEÍDO DESDE EL BALCÓN DEL
AYUNTAMIENTO AL PUEBLO DE PETRER HACE 15 AÑOS EN LA MANIFESTACIÓN
POR LA PAZ Y CONTRA LA GUERRA DE IRAK
Cerca de los albores del siglo XXI, cuando parecía que los
hombres empezaban a considerarse habitantes de un mismo planeta y,por
tanto, hermanos, cuando muros y fronteras parecían diluirse, cuando
empezamos a tener conciencia de que nuestro planeta necesita mimos y
cuidados, cuando la lucha era conseguir un mundo mejor y más
habitable…. estamos hoy, otra vez inquietos, tristes y
descorazonados.
Cerca de los albores de un milenio, los hombres de
este planeta turban el porvenir de la sociedad como han hecho
siempre, construyendo sobre las cenizas de los inocentes, campos
verdes y frondosos, Construyendo con la sangre derramada un futuro
sembrado de odio u incomprensión. Hoy aquí, juntos, elevamos una
plegaria al viento, apelamos a la humanidad, formulamos un ruego al
espacio terrenal.Hoy, aquí, proclamamos nuevamente un deseo. Deseo
de paz. Deseo de prosperidad. Deseo de un futuro para los hijos de
este planeta.
Hoy, aquí, reafirmamos que la paz no es posible
luchando, aplastando, pisoteando, matando… todavía hay tiempo,
todavía es posible apelar al sentido común, todavía es necesario
decir, una vez más, que queremos la paz. Que la Paz es la utopía de
la humanidad y hacia ella debemos caminar. Ante la nueva
encrucijada bélica que se abate sobre el mundo, y conscientes de que
la utilización del armamento moderno podría acarrear consecuencias
impensables a millones de seres humanos e incluso a nuestro planeta.
Desde aquí, proclamamos a los cuatro vientos, la bandera inmaculada
de la paz. Proclamamos la alternativa de la paz como premisa básica
para la solución de los conflictos del planeta.
Deseamos y
exhortamos la paz, como tarea suprema del hombre civilizado que ha
sabido alcanzar cotas de bienestar y desarrollo en buena parte del
mundo. Exhortamos y deseamos la paz, porque sin ella los bienes
sagrados del hombre, la ciencia, la cultura, las artes y ¡el
derecho a la vida! no pueden desarrollarse plenamente, devolviéndonos
al más puro canibalismo! Proclamamos la paz y la armonía entre los
seres humanos, porque todavía nos queda esperanza e ilusión para
seguir trabajando por un mundo equilibrado, donde no tenga cabida el
fantasma atroz de la guerra, donde las únicas armas sean nuestras
herramientas de trabajo. No queremos la paz de los cementerios
llenos, ni mucho menos la de un planeta muerto.
Queremos que la
cordura se imponga a la intolerancia. Que la justicia se imponga a la
injusticia. Y que la paz se imponga a la guerra. Queremos
fervientemente vivir en paz, porque cada vez que hay una guerra,
supone un fracaso de la sociedad, supone la negación de los valores
del hombre, supone un paso atrás, hacia la caverna. Negamos la
alternativa de la guerra como solución, por no ser propia de una
sociedad racional y solidaria. No queremos la guerra, proclamando
rotundamente, desde aquí, la paz y la justicia con el anhelo de que
los hombres sean hermanos unos de otros, Norte y Sur, Este y Oeste,
unidos en una tarea común, la Paz.







