Setas de primavera, las grandes desconocidas
Las setas de primavera no son muy conocidas pero sí muy
apreciadas y de una excelente calidad. En este época podemos
encontrar marzuelos, colmenillas, senderuelas, seta de San Jordi,
boletus y seta de cardo, entre otras
El marzuelo es de las setas más
tempranas, tiene un sombrero de hasta unos 10cm de diámetro, de
forma irregular, bulboso y grueso curvándose hacia arriba, su pie es
corto, grueso y cilíndrico y su color varía del blanco en
ejemplares jóvenes a gris o negruzcos en los maduros.
La colmenilla
está formada por un tronco blanquinoso y vacío que sostiene un
sombrero en forma esférica, redondeada u ovoide, entre 6 y 10cm de
ancho de color paja rosado o miel, con una forma muy característica
semejante a un avispero. Las senderuelas tienen una forma curiosa de
aparecer ya que lo hace en forma de senderos o herradura. Esta seta
tiene un sombrero que varía entre los 1 y 5cm de diámetro,
acampanado, con un pequeño mamelón, de color avellana o cremoso y
con un pie estrecho y muy fibroso de 3 a 6cm de largo.
La seta de San
Jordi está considerada como la reina de la primavera, siendo la más
buscada y deseada, de ahí que su precio en el mercado se dispare.
Este hondo tiene un sombrero carnoso, entre 4 y 15cm de diámetro, de
color blanco o crema y sus láminas apretadas, estrechas y escotadas
de color blanco como su tronco que, además, es robusto.
El sombrero
del boletus, considerado el rey de las setas, tiene un diámetro
entre 6 y 30cm, con una cutícula de color marrón rojizo mientras
que su pie es de marrón claro y muy grueso, superando en ocasiones
el diámetro del sombrero.
El gillet o seta de cardo es un hongo con
un sombrero globoso, después convexo y finalmente flexible, que
puede medir hasta 25cm de diámetro, liso o finamente escamado,
blanco pero que amarillece cuando envejece, adoptando incluso tonos
ocres. Su pie es cilíndrico, grueso y macizo con un anillo grande,
doble y dentado. Siempre tenemos que tener presente que a la hora de
salir a buscar setas, al tratarse de una actividad al aire libre, se
debe de ir bien equipado, con ropa adecuada, botas de montaña, una
cesta y una navaja.
Además, no podemos olvidar que en el momento de
recolectar las setas, tras comprobar y asegurarse de que se trata de
una variedad comestible, se debe de cortar con una navaja por su
base, a ras de suelo, y no arrancarla, y depositarlas en una cesta de
mimbre o castaño para dejar caer las esporas y de esta forma
favorecer la proliferación de más setas.







