Cómo mejorar la alimentación de tu colonia felina
Quizá consideres que la mejor forma de alimentar a tus gatos
urbanos sea proporcionándoles los restos de tus propias comidas. Sin
duda, dedicar tiempo, esfuerzo y recursos a esta tarea es un gesto
noble y generoso. Sin embargo, hemos de ser conscientes de que no
todos los alimentos aptos para los seres humanos son igualmente
beneficiosos para nuestros queridos felinos.
Por eso, a continuación,
te presentamos una serie de alimentos completamente prohibidos en la
dieta de cualquier minino, doméstico o urbano:
1. Leche: a medida
que crece, el gato va desarrollando intolerancia a la lactosa. Por
eso, este alimento ha de ser eliminado de su dieta.
2. Restos de
pescado o carne: el felino puede ahogarse con las raspas o los
huesos. Asimismo, podrían causarle perforaciones en el esófago y el
intestino u obstrucciones en el tracto intestinal. El pescado crudo
es especialmente peligroso, ya que, sus vísceras contienen un
componente que destruye la vitamina B1 en los felinos. Consumidas en
grandes cantidades, puede provocarle parálisis o rigidez muscular
(parálisis de Chastek).
Por último, no debemos olvidar los
parásitos presentes en los alimentos crudos. Por ejemplo, el
parásito anisakis suele estar presente en el pescado crudo. Si el
gato lo ingiere, puede padecer problemas estomacales. Con respecto al
atún destinado al consumo humano, aunque sea un alimento apreciado
por todo gato, no contiene taurina, esencial para el correcto
funcionamiento de su organismo. Por eso. es preferible proporcionarle
otros alimentos que sean ricos en este compuesto orgánico.
3. Comida
de perro: aunque, a simple vista, el pienso felino y canino puedan
parecer similares, debemos tener presentes que cada uno está
compuesto atendiendo a sus específicas necesidades. Por eso, nuestro
gato no estará correctamente alimentado con pienso para perros. En
definitiva, se ha de proporcionar a nuestros mininos aquellos
alimentos destinados específicamente para ellos, ya que, de este
modo, nos aseguraremos de cubrir todas sus necesidades nutricionales
y de que tengan una dieta balanceada. Esto es especialmente
importante en el caso de nuestra colonia urbana, pues hemos de
procurar que nuestros felinos fortalezcan, en la medida de lo
posible, su organismo para soportar la dureza de la vida en la calle.







