Esperanza y desesperación: un 10 por ciento más
Leo y escucho en estos días, comunicados y noticias que
despiertan mi atención: Petrer tiene la tasa de población joven más
alta de la Comarca, lo cual en sí mismo no sería relevante si entre
todos fuéramos capaces de retener a este segmento poblacional
ofreciéndole un catálogo de acciones encaminadas al desarrollo de
su proyecto vital y, por tanto, paliando el afecto llamada que desde
otras latitudes se les insinúa. Retener el Talento, vía generación
de oportunidades, tendría un componente disuasorio para aquellos que
buscan otros horizontes donde sentirse comprendidos y realizados.
Ese
es el desafío de nuestra sociedad de proximidad: en el ámbito
familiar, en el político y en el laboral-profesional. Porque,
Desarrollar y retener el Talento es la firme garantía de un futuro
esperanzador. Me niego a aceptar, como proclaman ciertos personajes
de la farándula política, junto a otros que se revisten de
“autóritas” como en los tiempos de las autoproclamadas “fuerzas
vivas” (por cierto, custodios de marchitas tradiciones), el que
Petrer se esté convirtiendo en una Ciudad dormitorio.
Me suena a
resignación catastrofista y, es más, a cobardía y holgazanería.
Estoy en desacuerdo. Pero, seamos algo más realistas. Petrer es la
octava población en número de habitantes de la provincia. A la vez,
somos la decimosexta en renta per cápita. Algo falla. ¿Cómo una
ciudad básicamente industrial enmarcada en una comarca reconocida
mundialmente por sus fabricados, tiene este nivel de descompensación
económica? ¿Está formada nuestra juventud para asumir su
protagonismo en el marco actual de la asunción de responsabilidades
que les son requeridas? ¿O es que no se la emplaza para tal fin?
Tal
vez un amplio debate nos posicionaría en las estrategias adecuadas
que llegaran a armonizar los deseos, los propósitos, las complejas
realidades y las respuestas activas que se necesitan. No vale tan
solo el quedarnos en las proclamas bienintencionadas. Las respuestas
deben contener sensatez y posibilismo. Pero no me corresponde a mí
impulsar esta iniciativa: Tan sólo la planteo por si alguien desea
implicarse en este reto. Petrer tiene 3.850 desempleados. Me invade
la desesperación.
Estoy persuadido de que, si estos datos se
publicaran con regularidad en El Carrer, con la segmentación
pertinente por edades, género y sectores, tomaríamos conciencia de
la realidad tangible en la que estamos inmersos y, consecuentemente,
orientaríamos nuestras políticas locales-comarcales hacia la
superación de esta lacra. Empecemos por darle visibilidad al
problema y continuemos dándole visibilidad a nuestro pueblo; porque,
aquello que se desconoce, no existe; y por tanto no se atiende. Eso
es lo grave, el tratar de difuminar la realidad con argumentos
falaces cargados de amor patrio, chauvinismos inconsistentes y
propósitos vacíos de contenido.
Alguien debe remover las esencias
de la sociedad e invitar al compromiso continuado en pos de una
realidad más aceptable que cimente un futuro esperanzador. Petrer no
dispone de un plan de visibilidad acorde a su trascendencia.
Insuficiente presencia en los MMCC comarcales y provinciales (mucho
menos en los autonómicos y estatales); infrautilización del
escaparate de la autovía; no ocupamos cargo alguno de relevancia en
el Gobierno autonómico; tampoco perseguimos de manera mancomunada
planes de desarrollo europeos y, lo que es peor, siendo un pueblo
orgulloso de vivir o haber nacido en él, no hacemos el esfuerzo
suficiente de difundir nuestras esencias cuando viajamos fuera o nos
relacionamos profesionalmente con entes ajenos. Todo este marco puede
ser mejorado si hay un plan estratégico de promoción en el
exterior.
Termino anunciando que, desde el Gobierno Central, bajo
indicaciones de la Unión Europea, las poblaciones de más de 50.000
habitantes, van a disponer de planes preferentes de mejora, de
desarrollo y de promoción con un alcance que tiene un diseño más
que prometedor. Conclusión: Que no nos coja durmiendo; que
trabajemos ya en este asunto y que, junto a Elda, seamos reconocidos
–a estos efectos- como población identificable para la obtención
de recursos. De la desesperación a la esperanza, solo media el
trabajo y la constancia. No cuestiono la subida salarial de nuestros
ediles, pero sí reclamo un 10% más de empeño y compromiso. Creo
que es razonable.