9.9 C
Petrel
viernes, 3, diciembre, 2021
spot_img

Un aniversario para recordar: 40 años del primer Ayuntamiento democrático

Un aniversario para recordar: 40 años del primer Ayuntamiento democrático

Por Fernando E. Tendero e Iván Hernández
En estos días en los que nos preparamos a despedir del año, en la sección de historia y patrimonio del semanario El Carrer vamos a echar la mirada hacia atrás, pero no mucho en comparación con los temas que solemos incluir en estas páginas. En concreto vamos a retroceder al año 1979, cuando España en general y Petrer en particular, decidía su futuro en las urnas después de 40 años de dictadura.

 A las puertas de las primeras elecciones municipales en Petrer después de la dictadura franquista, nos encontramos en un marco de crisis económica, fruto de la subida del petróleo de 1973. Los efectos se verán en el tejido industrial y social de Petrer, con un estancamiento en el crecimiento demográfico de una villa que, desde los años 50, vio crecer su población cerca de 10.000 habitantes. La crisis económica mundial se entremezcló con una crisis propia en el calzado, fruto del aumento de la competitividad por parte de otros países productores.

El hecho de que Petrer – y el resto de la comarca del Vinalopó – centrase su economía en la producción zapatera hizo que la crisis se notase con mayor virulencia con un aumento del paro, que a su vez motivó el auge del sindicalismo, evidenciado especialmente en la huelga de septiembre de 1977. Por otro lado, eran años de esperanzas y cambios: el despertar del asociacionismo vecinal y los movimientos ciudadanos y sindicales, que luchaban por unas mejores condiciones de vida y trabajo en Petrer: más infraestructuras y equipamientos como zonas verdes, una mejora de la cobertura sanitaria y educativa con la construcción de escuelas, hospitales y ambulatorios.

Una época de cambios que también se vio reflejada en la mentalidad de muchas mujeres que se resistían a ser solo madres y esposas, y empezaron a entrar en el mercado de trabajo, a planificar su maternidad con los nuevos métodos anticonceptivos, y a organizarse en movimientos y asambleas feministas. Toda esta mentalidad se verá reflejada en las elecciones municipales de 1979, que dará como resultado la primera corporación democrática en el ayuntamiento petrerense desde el final de la Guerra Civil.

Antes de eso, en Petrer se habían celebrado dos referéndums: uno el 15 de diciembre de 1976 para votar por la aprobación de la ley para la Reforma Democrática que dará paso a la redacción de una constitución democrática, y la segunda el 6 de diciembre de 1978, para aprobar el proyecto de Constitución redactado por las Cortes Generales durante ese año. En sendas convocatorias, los petrerenses dieron un voto masivo a la democracia, con porcentajes que oscilan entre el 79% y el 64% del electorado.

Ambos referéndums fueron pasos decisivos que desembocaron en las primeras elecciones de ámbito municipal en España, celebradas el 3 de abril de 1979. En estas primeras elecciones municipales participaron un total de cinco candidaturas: dos situadas en el centro y la derecha – Coalición Democrática (CD) y Unión de Centro Democrática (UCD) –, y tres en el espectro de la izquierda – el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Partido Comunista del País Valenciano (PCPV-PCE) y el Movimiento Comunista del País Valenciano (MCPV-MCE). La mayoría eran partidos que presentaban en sus listas a candidatos masculinos, de una edad media, y con poca presencia femenina entre sus filas.

Los partidos de izquierdas (especialmente el PCPV y el MCPV) daban mayor protagonismo a la figura de las mujeres y los jóvenes en puestos de salida. Los programas electorales de las distintas formaciones son también reflejo del cambio de tendencias y mentalidades de la época de la Transición, así como del interés en cubrir las exigencias y demandas de los movimientos sociales del municipio. Los más reivindicativos, por una parte, serían los programas de las candidaturas de izquierdas (muy vinculadas, a su vez, con movimientos vecinales, asambleas y sindicatos), mientras que los más pragmáticos y moderados los encontramos en los programas de la UCD y de CD.

Entre estas últimas, la UCD destaca por su talante aperturista, pero fijando un continuismo económico y un perfil técnicista en sus candidatos. Valores encarnados en su candidato Vicente Rico Navarro, gerente empresario de 50 años de edad. Entre sus principales medidas, podemos destacar las obras de dotación de alcantarillado y pavimentación de calles, la localización de los polígonos industriales o la restauración del castillo de Petrer que, recordemos, en esa década aún continuaba en ruinas. Entre los partidos de izquierdas, el PSOE y el PCPV muestra en su programa electoral buena parte de las aspiraciones de los movimientos vecinales de la época. El Partido Socialista presentaba como número 1 a Vicente Maestre Juan, trabajador del calzado y secretario general comarcal.

En el resto de puestos de sus listas añaden a candidatos de todos los barrios de Petrer, además de profesionales liberales y técnicos especialistas. En su programa se transmiten algunas promesas concretas en obras necesarias para el municipio, como escuelas, guarderías, polideportivos, una casa de cultura y otra de la juventud, así como una idea generalizada de trasladar la política a la cultura popular de Petrer.

Por otro lado, el PCPV presentaba al candidato más joven, Boni Navarro Poveda, diplomado en EGB y administrativo, y un programa electoral basado en la promesa de obras públicas como escuelas, zonas verdes, viviendas cooperativas o institutos, así como la reivindicación de la participación de la sociedad en la política, creando Consejos sectoriales. Asimismo, presentan un alegato en favor a la municipalización de servicios públicos, así como la comarcalización de los municipios de la zona.

Finalmente, los resultados electorales mostraron la preferencia de la población petrerense por las candidaturas de izquierdas, obteniendo 14 concejales sobre 21. La candidatura ganadora fue la del PSOE, y su candidato fue elegido alcalde con los votos favorables de los socialistas y los comunistas del PCPV. Vicente Maestre Juan, por tanto, asumió la primera alcaldía democrática de Petrer tras la Guerra Civil. La primera experiencia democrática tras la Dictadura marcó el punto y final de una Transición que en Petrer tuvo un papel destacado a través del movimiento asambleario y sindical motivada por la situación político social y la crisis económica que marcó una generación. Una etapa trascendental para entender nuestra sociedad actual.


PARA SABER MÁS
Para saber más, podemos consultar el artículo titulado “Las elecciones municipales de 1979: análisis sociológico y programático” que escribió Francisco Martínez Navarro, en la revista Festa del año 2004 en el que hace un detallado estudio de la sociedad y del primer Ayuntamiento democrático del que somos herederos en la actualidad. Del mismo modo el propio autor transforma su trabajo en un cuaderno didáctico editado por el Centre d’Estudis Locals del Vinalopó para emplearlo con el alumnado de bachillerato y que puedan conocer este momento tan importante de nuestra historia reciente.

otras noticias

siguenos en

4,204FansMe gusta
816SeguidoresSeguir
960SeguidoresSeguir
- Anuncio-spot_img
- Anuncio-spot_img

LO MÁS LEIDO

🍪