Algo más que mascotas (o cómo hacer nuevos amigos)
Quizá sea conveniente recordar, de vez en cuando, la importante
labor que llevan a cabo en todo el mundo los perros en sus diferentes
facetas; los utilizados para salvamento en catástrofes, los
especializados en localización de personas desaparecidas, los
perros-guía para discapacitados, los perros de terapia, utilizados
con éxito en el tratamiento de diversas patologías, y en otros
muchos trabajos que realizan, siempre al servicio de los humanos.
El
Dr. Alfredo R. del Álamo, de la Asociación Parkinson en Madrid,
hablaba de ello en un interesante artículo publicado en la revista
S.O.S. Animales. Pero no es de estos perros de los que quería
hablar, sino de los otros, los que no han sido especialmente
adiestrados para nada, los chuchos, esos que solo nos ofrecen
compañía, lealtad, cariño, sumisión… ¿Solo? Quien no haya
tenido nunca un animal de compañía no puede comprender lo que nos
aportan. Pero los animales domésticos, tanto el perro como el gato,
son seres sociales que necesitan compañía, soportan muy mal la
soledad y es una crueldad condenarles a ella.
Hay que insistir en el
mensaje de que un perro o gato (animales de compañía por
excelencia) no son objetos, son seres vivos que necesitan afecto y
atención, que nadie está obligado a adoptarlos, pero si se hace hay
que ser conscientes de lo que esta decisión supone. Dicho esto,
quiero recordar a mis conciudadanos que en el albergue para animales
abandonados que tenemos en nuestra Mancomunidad, hay multitud de
perros y gatos esperando ser adoptados; los hay de todo tamaño y
pelaje.
La persona responsable de este albergue aconsejará cual es
el animal idóneo para cada adoptante. Por lo general los cachorros
son los mas solicitados, ¡son tan graciosos!, pero por mi
experiencia personal (que no es poca) aconsejaría un adulto, por
muchas razones en las que no me quiero extender.
Una frase que he
oído muchas veces cuando alguien me habla de su intención de
adoptar una mascota es “lo quiero cachorro para que se haga a mí”.
Pues bien, volviendo a mi larga experiencia, les puedo predecir el
tiempo que un animal adulto (abandonado y acogido en el albergue)
tardará en adoptarle a usted como su mejor amigo: 24 horas máximo.
Por si alguien está interesado en este tema, les recuerdo que el
teléfono al que pueden llamar para más información es 699 771
468. Corresponde al albergue para animales abandonados de la
Mancomunidad del Vinalopó.







