21.9 C
Petrel
viernes, 18, septiembre, 2026

Cáritas (for ever)

Cáritas (for ever)

Aunque no soy una persona “creyente” (suelo decir que solo creo en mis propias limitaciones, porque de ellas sí tengo certeza), no dejo por ello de valorar la trascendente labor que realizan organismos que bajo una orientación religiosa, están comprometidos con el Bien Común; y yo, que me considero un anónimo activista de dicho Bien Común, coincido en considerar que estas organizaciones que actúan al pie de una cruz, son imprescindibles para complementar, cuando no para sustituir, la responsabilidad de ciertas tareas de cualquier Gobierno cuando se trata de atender necesidades básicas contrastadas, que afectan a grupos sociales a quienes la fortuna le ha sido esquiva en un momento o en gran parte de sus vidas.

Suelo guardar recortes de prensa, que releo de tarde en tarde en función de momentos emocionales que me incitan a ello; y hoy, encuentro una entrevista al presidente de Cáritas en 2012, Sr. Del Río, que manifiesta y pone en valor un asunto que pudiera pasar desapercibido para quienes leen de una manera “distante” el hecho que se destaca. Esta persona, aparte de otras muchas cosas, dice: “nosotros tenemos un observatorio con información real”, para continuar más adelante… “Yo, de opiniones no vivo. Me importan las realidades y eso es lo que, en Cáritas, conocemos muy bien”.

Su afirmación no admite duda alguna. En síntesis, viene a decir: Desde el conocimiento real a la acción. No se especula, no hay espera, nadie se para en detalles, no se opina, no se dilata la acción por trabas burocráticas, ni se invocan demoras a la espera del placet del mandamás. Sencillamente y sin demora, se actúa. Y se actúa por una poderosa razón: El hambre no espera y está ahí presente en muchos estómagos que tienen en su DNI cualquier fecha de nacimiento, cualquier origen, cualquier identidad.

Como tampoco esperan la carencia de otros medios imprescindibles para llevar una vida con un mínimo de dignidad, esos medios que son considerados como “necesidades básicas”. Por ello, Cáritas o, mejor dicho, las gentes que hacen que Cáritas esté ahí en la lucha para paliar la pobreza, me merecen el mejor de mis reconocimientos. Pero como lo que diga este ciudadano no deja de ser una opinión y Cáritas de opiniones no vive, como dice su presidente, planteo ante la opinión pública y para que llegue a quienes tienen en su mano el hacerlo, la creación de un Instituto municipal de Bienestar Social, que integrara a los organismos que actúan en nuestra población, con esa honrosa finalidad de atender necesidades sociales inmediatas.

Dicho Instituto, que debería de funcionar con autonomía, pero con fondos públicos (también privados) alimentados desde el Presupuesto Municipal, evitaría las trabas burocráticas en la que se escudan algunos responsables a la hora de dar visibilidad e inmediatez a la solución de cualquier problema de carencia de alimentos, medicinas, material escolar, energía, etc. Es esta, una opción viable que, con ganas de trabajar, puede estar en funcionamiento antes del 2021, siempre que se elabore un Reglamento que salvaguarde la eficacia y transparencia de dicho Instituto y, a la vez, sea incluida en los Presupuestos Municipales de este próximo año alguna partida inicial (que coadyuve a tal fin).

Ahí tendríamos la ciudadanía y quienes nos gobiernan, un instrumento eficaz asistencial y un observatorio real de nuestra inmediata convivencia social que ayudaría en la misión inaplazable de no dejar atrás a ningún ciudadano, máxime teniendo en cuenta los meses próximos, en los que se viene anunciando un agravamiento del deterioro laboral y económico para muchas familias de Petrer.

Artículo anterior
Artículo siguiente
Salir de la versión móvil