Uvas del Vinalopó para despedir el 2020
La producción inscrita a esta DOP ha sido de unos 40 millones de kilos
Redacción / La
comercialización de la uva para Nochevieja marca el cierre de la
campaña de la Uva Embolsada del Vinalopó con Denominación de
Origen de Procedencia, DOP.
En este ejercicio,
la normalidad ha sido la nota predominante, ya que pese a que los
operadores y productores han tenido que adaptar sus modos de trabajo
e instalaciones de envasado a las medidas de seguridad impuestas por
la pandemia, los factores que más impacto tienen en la producción y
comercialización de este producto, que son la climatología y
mercados, han funcionado correctamente.
La
producción inscrita a esta Denominación de Origen ha sido de unos
40 millones de kilos, algo inferior a la del pasado año, debido a la
estrecha vinculación y relación entre esa inscripción y la
contratación del seguro agrario, que ha disminuido de forma
considerable por las diversas subidas de precios en las primas en los
últimos años.
Del
total de la producción inscrita en el año 2020, casi un 50%
corresponde a la variedad Aledo, que se lleva comercializando desde
principios de noviembre y que va a ser la encarga de traer la suerte
para el 2021.
Se prevé que, en España, dos de cada tres uvas que se
consuman mañana, Día de Nochevieja, es decir, unos dos millones de
kilos, procedan de la comarca del Medio Vinalopó.
En
esta ocasión, la Denominación de Origen de la Uva del Vinalopó ha
querido poner el broche al año 2020, marcado por la pandemia de la
COVID-19, con la campaña “Protege lo Aprendido”, en la que
recuerda, que al igual que pasó con el origen de la práctica
cultural del embolsado, “cualquier problema trae siempre un
aprendizaje, y que estos aprendizajes necesitan ser protegidos para
siempre”.
Por
eso, en campanadas de 2020, invitan a que el último grano de uva
«sea un símbolo común con el que celebrar y abrazar para
siempre todo lo que este año nos ha enseñado a crecer como personas
y sociedad».
No
hay que olvidar que la Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó es una
fruta única en el mundo por su particular proceso de maduración ya
que crece protegida bajo una bolsa de papel que cuida y guarda todos
los granos del racimo hasta que llega al consumidor.
Unas bolsas que
protegen a los granos de las inclemencias meteorológicas por lo que
éstos desarrollan una piel mucho más fina ya que no tienen que
defenderse de las agresiones de la lluvia, sol y viento.
Además,
esa protección que ofrece la bolsa tamiza la exposición al sol, lo
que produce uniformidad de color en los granos que componen cada
racimo.
La
calidad es la máxima característica de esta fruta y está presento
en todos los procesos productivos mediante un seguimiento exhaustivo
que se realiza incluso en las operaciones de empaquetado.
En
el proceso de envasado también se realizan controles para que todos
y cada uno de los racimos cumplan con los criterios de selección que
marca el Reglamento de Denominación de Origen.
Gracias
a su peculiar sistema de cultivo, la Uva de Mesa del Vinalopó tiene
unas características físicas y gastronómicas excepcionales que le
han valido para ser la única uva embolsada con Denominación de
Origen.
El
sello de garantía de la Denominación de Origen responde a un
control de calidad de los racimos que deben de cumplir unas
determinadas exigencias de uniformidad, color, tamaño y sabor.
Finalmente,
cabe recordar que, en el conjunto de la campaña, la producción y
comercialización de la Uva del Vinalopó con Denominación de Origen
genera alrededor de 13.000 puestos de trabajo directo, lo que supone
un «impacto determinante» en la economía de los municipios
alicantinos en las que se produce, entre ellos, Aspe, Novelda, Hondón
de las Nieves, Hondón de los Frailes, Monforte del Cid, Agost y La
Romana.







