Pablo Iglesias, en la picota
AMPARO GIMENO PASTOR
O la avaricia rompe el saco. Cualquiera de las dos frases hechas,
y otras más, me servirían como título para mi artículo de hoy. Y
es que Pablo Iglesias, quiere que hablemos de él, día sí, el del
medio y el siguiente. Mañana, tarde y noche. Mediodía y madrugada.
Ahora es por apoyar sistemáticamente al rapero antisistema, Pablo
Hasél.
Siendo como es él, Vicepresidente Segundo de este
Desgobierno, que dice que nos gobierna. Y aquí no hay gobierno, que
gobierna nada. Pablo Iglesias no está loco, ni se lo hace. Que sabe
lo que se hace. Malmeter muy sibilinamente a todo lo que se menea.,
mientras en amo del cortijo. O casi, el mayoral. Qué él, lo quiere
todo, como buen comunista que es. El amo del cortijo, es lo que de
verdad ansía Iglesias. Lo de mayoral, como que no le va. Lo de
herrar y dar nombres al ganad, no es lo suyo.
El desea el ganado, el
olivar y las dehesas. Todo. Y si ha de fomentar las peleas de gallos,
y las corridas clandestinas, mejor que mejor. Iglesias, más ancho
que largo. Que lo que de verdad quiere, es mandar, ser el presidente
del Gobierno. Y si ha de recurrir a las guerrillas urbanas, miel
sobre hojuelas. Extorsionar hasta lo indecible al Presidente Sánchez.
Y provocar una ruptura que genere unas Elecciones Generales
anticipadas, que después de unas autonómicas catalanas, vienen unas
Generales españolas. Iglesias, busca cuanto antes ese punto de
inflexión, que haga saltar todo por los aires. Y no de forma
metafórica.
Pero a Iglesias, se le olvida que el resto de sus
paisanos, estamos más quemados, que los contenedores, que los
radicales a los que alienta, están incendiando estos días. Que los
obreros cuando se hacen de derechas, es porqué se han hartado de la
ineficaces izquierdas. Que Abascal, ha conseguido once escaños, en
la indómita Cataluña. Y si ha sido capaz de obtener tan buenos
resultados, vete tú a saber los que obtendrá si se convocan las
Generales.
El propio Iglesias, ha encendido la mecha de un mascletá
y de una Falla, de la cual es el Presidente y el ninot no indultado.
Y ya sabemos cómo terminan las Fallas, y los ninots: quemados, muy
quemados. Chamuscados, hasta convertirse en cenizas. Y anteayer, fue
Miércoles de Ceniza…