Carta-Homenaje a mi cuñado, Rafa Fernández Grau
¡Hola, Rafa!: Hoy, hace justo veinte años que nos dejaste para
siempre, oscureciendo la vida de mi añorada hermana mayor. Quien, a
su vez, decidió acompañarte en tu nueva vida, casi en solitario. Y
dejándonos a los demás un gran vacío en nuestras existencias.
Sobre todo en las de Toni y Silvia, tus hijos, quienes han crecido
sin tu presencia. Y ahora, sin la de Marisa, mi hermana mayor.
Entraste en nuestras vidas, como suelen entrar los futuros novios y
luego maridos, de una forma discreta, tímida y elegante.
Como entran
los caballeros de verdad. Y tú, Rafa, siempre lo fuiste. Ganamos en
casa a un hijo, un nieto y un hermano, que nunca tuvimos. Fuiste un
buen yerno, para mis padres, un nieto político solícito, para
abuelita materna. Y en excelente marido, para mi hermana. Un hijo y
un padre ejemplar. Para mí, fuiste siempre mi hermano Rafa. Y lo
sigues siendo, aunque no estés ya entre nosotros. De ti recuerdo tus
bromas, algo subiditas de tono. Y tus regalos en forma de CD’s
pirateados.
Y tu dignidad, sobre todo en tu enfermedad de polio.
Recto y firme, cariñoso y tierno a partes iguales. Como debe de ser
en un hombre, que se viste por los pies. Nunca te vi quejarte de tu
vida. Es más, la disfrutabas a tope, dentro de tus escuetos límites.
Socarrón y divertido, también. Por aquí, en la Tierra, las cosas
han cambiado mucho. Hay una terrible pandemia que está arrasando
con todo. Cuando estalló pensé en vosotros, que os hubierais
ofrecido voluntarios para estar en primera línea, para ayudar a los
demás con vuestras profesiones.
Toni ya es un hombre hecho y
derecho. Trabaja rodando vídeos publicitarios para Internet. Tiene
una novia muy simpática, llamada B. Silvia, es una excelente
protésica dental, y sigue con C. Y yo, hago lo que puedo, Rafa, que
ya es bastante. Veinte años, más vieja. Dos nuevos habitantes
tenemos en casa: el perro Balú, de Toni. Y el veterano minino,
Chiki. Sí, un perro, con lo poco que os gustaba a dos. A ti y a
Marisa. Bueno, yo ya me voy despidiendo. Da un beso muy grande a mis
padres, que los añoro mucho, a mi abuelitos, sobre todo a mi
abuelita materna, Luisa.
A mis tíos, Jaime, Gloria, las dos
Cármenes. Mi tío Miguel. Y a tus papás, también. Juega, con Tom,
Bree y Laica. Muchos besos y abrazos de Toni, Silvia, de mi prima
Ana, que siempre se acuerda de ti. Y de tu cuñada, que no sabes lo
mucho que os añora, Amparo.







