Tres días, tres motivos
Gatitos en apuros
¿Sabes qué tienen en común el 20 de febrero, el 8 de agosto y
el 29 de octubre? Las tres fechas homenajean a nuestros compañeros
peludos favoritos, los gatos. Puede que te preguntes por qué tantos
días para rendir tributo a unos animales tan comunes en nuestra vida
cotidiana. Sin embargo, existen tres poderosas razones, entre muchas
otras, que los justifican sobradamente:
1. Son sedantes naturales:
¿problemas de estrés en el trabajo o con la pareja? Un gato puede
ser tu remedio. No solo está demostrado que es relajante
acariciarlos y escuchar su ronroneo, sino que incluso ver vídeos en
Internet protagonizados por mininos tiene beneficios en este sentido.
De acuerdo con un estudio publicado en la revista científica
Computers in Human Behavior, que contó con la participación de casi
7.000 personas, entre los efectos que describieron tras el visionado
de este contenido se encontraba la disminución de emociones
negativas como el estrés, la ansiedad o el enfado.
2. Sin exigir
demasiado, son compañeros únicos: aunque todos los gatos tienen una
serie de necesidades que es preciso cubrir, uno de los atributos que
los caracteriza es su elevado grado de independencia: se lavan,
aprenden por sí mismos a emplear el arenero en muchos casos, etc.
Sin embargo, su sola presencia te proporcionará una compañía que
nunca habrías pensado. De hecho, según una investigación de las
Universidad de Miami y Saint Louis, nuestro animal de convivencia
puede satisfacer nuestras necesidades sociales en la misma medida que
la compañía de otras personas.
3. Son maestros de vida. Nada mejor
que observar a un gato para saber qué es calidad de vida: echar
siestas prolongadas (pueden pasar hasta un 70% de su tiempo
durmiendo), disfrutar del calor del sol, tener curiosidad por las
pequeñas cosas, valorar una buena comida y, de vez en cuando,
volverse un poco loco. Si hasta ahora, hemos descrito a nuestros
peluditos como un remanso de tranquilidad, los gatos también saben
perder el control para pasárselo como nunca. Si tú estás presente
mientras esto sucede, seguro que compartirás con ellos un momento
hilarante. Cada una de estas razones justifican abrirle las puertas
de tu hogar a un gatito. Pero cuando lo hagas, descubrirás muchas
más y tres días te parecerán muy poco para rendirle homenaje.







