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jueves, 17, septiembre, 2026

Ánimos festeros

Ánimos festeros

PREÁMBULO  
La proximidad del comienzo de nuestra fiesta de Moros y Cristianos, que por segundo año no vamos a celebrar, (este sábado tendría lugar la “Noche del Pregón” y el domingo el “Día de Banderas”) aumenta nuestra frustración al privarnos de dar rienda suelta a las ilusiones de todo tipo que la fiesta lleva consigo y de poner a prueba todo lo que el sentimiento festero es capaz de generar.

Ello nos lleva al lamento que, sin duda, será más notable en nuestros cargos festeros que, por segundo año, verán aplazado el feliz momento del sueño realizado. Ante esta contrariedad, queremos darles ánimos para que no mermen sus ilusiones hasta conseguir hacerlas realidad y al festero que, el lamento provocado por esta situación lo hemos de superar, plantando cara a la adversidad y, con las restricciones que impone el momento, recordar de forma personal o colectiva que estamos con la fiesta y con nuestro patrón San Bonifacio, Mártir, aunque ciertamente el sentimiento festero está apenado y prueba de ello es que estos comentarios y los que siguen a continuación, en tiempos normales, hubieran sido distintos.

CELEBRACIONES CONDICIONADAS
La irrupción de esta pandemia que estamos padeciendo y que tantos colectivos sociales, afectivos y económicos se han visto afectados, también ha tenido repercusión negativa en lo referente a las fiestas y eventos populares de ciudades y pueblos. El nuestro, por tanto, también se ha visto privado de celebraciones que, en circunstancias normales se hubiesen desarrollado y así, nuestra fiesta con más repercusión, los Moros y Cristianos, se va a ver suspendida por segundo año consecutivo, precisamente en este que concurren importantes celebraciones.

Una es la conmemoración de los doscientos años en que quedó estructurada nuestra fiesta como hoy la celebramos, según entendemos por la lectura del libro de Juan Poveda López “Buscando la lógica en la historia” que, con algunos cambios, no se ha visto alterada en lo esencial. Esta estructuración, que trajo consigo la formación de dos bandos, Cristiano y Moro, tenía en éste una sola comparsa, que se hacía llamar, simplemente moros (Moros Viejos desde el año I.95O, en que comenzaron a formarse nuevas comparsas en este bando), esto le ha dado motivo para sentirse sucesora de aquella y decidir que su creación va unida al inicio de la fiesta tal y como la estamos celebrando.

Otra celebración importante la tiene la Comparsa de Labradores que, fundada en el año I.946, éste se cumplen 75 participando en nuestra fiesta. Seguro que ambas comparsas tendrían planificados diversidad de actos para sus celebraciones que, por culpa de esta pandemia que estamos padeciendo, algunos de ellos no se podrán llevar a cabo. De cualquier forma, sean como fueren éstas, no faltará el sentimiento y entusiasmo festero que, sin lugar a dudas, se hará presente en los actos a realizar. Nosotros aprovechamos la ocasión para darles ánimo y felicitar a estas dos comparsas que engrandecen, con su buen hacer, nuestra fiesta de Moros y Cristianos.

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