Esta actuación cuenta con un presupuesto de algo más de 1.400.000 euros
Esta mañana se ha presentado el proyecto de reforma de la Plaça de Baix que contempla un diseño de arquitectura moderna pero que, a la vez, respecta el entorno de la plaza y la iglesia
Amparo Blasco Gascó/La alcaldesa de Petrer y el concejal de Urbanismo, Irene Navarro y Fernando Portillo, respectivamente, acompañados por el Director del Museo Dámaso Navarro, Fernando Tendero, y el Arquitecto Municipal, Fernando Cerdá, han presentado esta mañana el proyecto de reforma integral de la Plaça de Baix que supone una continuidad del Plan de Acción para la Revitalización del Centro Urbano de Petrer.
El inicio de las obras del cambio de imagen de la Plaça de Baix está previsto para mediados del próximo año 2022, una vez concluya la actuación que afecta a las calles Gabriel Payá, José Perseguer y Cánovas del Castillo y hayan finalizado las Fiestas de San Bonifacio.
Un proyecto que está, en estos momentos, está pendiente de la incorporación de la integración de los restos de la escalera del refugio antiaéreo y de los resultados de los trabajos arqueológicos que se van a llevar a cabo durante estas próximas semanas.
Sobre esas catas arqueológicas, el Director del Museo Dámaso Navarro y Arqueólogo Municipal ha explicado que se a realizar cuatro catas en diferentes puntos de los distintos parterres de la plaza con sondeos en cada una de ellas de 8m2.
Ha añadido que la finalidad de esta actuación arqueológica no es otra que conocer la realidad del subsuelo de esa plaza, matizando que los resultados de la misma se tendrán en cuenta a la hora de ejecutar el proyecto.
Respecto a esa reforma integral de la plaza, que cuenta con un presupuesto de alrededor de 1.450.000 euros, el Arquitecto Municipal ha subrayado que se han declinado por un diseño de arquitectura moderna pero teniendo en cuenta el entorno y la Iglesia de San Bartolomé.
Asimismo ha apuntado que con esta actuación se va casi a duplicar la superficie de la Plaça de Baix ya que se eliminan los carriles laterales y solo se podrá circular por delante del edificio del Consistorio y de las escalinatas de la parroquia para acceder a la calle La Fuente.
Para cubrir toda la superficie de la plaza se ha optado por unas losetas decoradas con los colores básicos del Mosaico Romano.
Además, ha adelantado que el proyecto también contempla una fuente de suelo o fuente seca, a los pies de la escalinata del templo parroquial, que cuando los chorros no funcionen podrá ser pisable.
También ha señalado que al diseño se le han incorporado dos ambientes. Verano e invierno, gracias a la colocación de una serie de pilares o báculos que, a la vez, son válvulas de farolas, y que sujetarán unas lonas tensadas, a modo de toldo, a unos 6/7 metros de altura, que se colocarán durante la época estival.
Para conseguir una uniformidad de criterio lumínico, se iluminará tanto la Iglesia de San Bartolomé como el Consistorio y los báculos podrán iluminar con diferentes colores.