Los visitantes llegaron de diferentes puntos del país, incluso del extranjero
Como es tradicional llegadas estas fechas, el Castillo de Petrer abrió sus puertas el pasado domingo para conmemorar el día de Santa Bárbara, una costumbre centenaria que se interrumpió en la década de los setenta cuando empezaron las obras de rehabilitación de la fortaleza y que este año, a pesar de las gélidas temperaturas y, sobre todo, del fuerte viento que sopló a lo largo de la matinal, contó con una alta participación de personas procedentes no sólo de localidades de la comarca sino de diferentes puntos del país, incluso del extranjero.
Esta tradición se recuperó en 2015 y, desde entonces, se puede visitar el Castillo para dejar constancia de ello estampando la firma o un mensaje sobre un lienzo de papel de grandes dimensiones que quedará expuesto en la sala noble durante el resto del año.
Cabe recordar que esta especie de ritual consistía en dejar en las murallas la marca de la visita generando un grafito personal en las paredes de la torre, del calabozo o de la sala noble del Castillo.
La concurrida jornada se cerró con un concierto de guitarra clásica “MELANCÓLICA”, interpretado por Pepe Payá, con la colaboración de Marina Payá, que tuvo lugar en la sala noble de la fortaleza.







