Amparo Blasco/
El Pesebre del Niño Jesús ya se encuentra a los pies del Altar Mayor de la ermita del Santísimo Cristo del Monte Calvario aunque la talla no se colocará en ese “moisés” hasta el Día de Nochebuena.
Un Pesebre que acompaña la imagen de Cristo Crucificado, durante las Fiestas de Navidad y Reyes, desde el año 2019 cuando la Mayordomía, con motivo del 345 Aniversario de la devoción de Petrer al Santísimo Cristo de la Sangre del Monte Calvario, se lo encargó a Ignacio Beneit, coordinador del Belén de la parroquia de San Bartolomé.
Este año, por primera vez, el Pesebre del Niño Jesús, está iluminado por las cuatro velas de una Corona de Adviento, creada con madera de olivo por los Mayordomos del Cristo.
Una Corona de Adviento que se encuentra a los pies del pesebre, sobre una pequeña peana forrada con una tela de seda morada, color que simboliza las semanas de preparación espiritual para la Navidad.
Cabe recordar que el Pesebre del Niño Jesús reposa sobre un montículo de piedras que es una recreación del montículo que se encuentra bajo los pies de la talla del Santísimo Cristo de la Sangre del Monte Calvario.







