Vicente Poveda López
Petrer ofreció una ejemplar sensatez, fuimos de las primeras localidades festeras, ya que la comparsa de Marinos propuso (27.03.2020):-La mayoría de las filas de los Marinos consideran que las Fiestas de San Bonifacio se tienen que suspender y volver a celebrarse en mayo del próximo año 2021-. La Unión de Festejos de manera unánime decidió la suspensión de la Fiesta del 2020, debido a la situación de crisis sanitaria. La medida fue adoptada en reunión telemática por la Junta Central Directiva (23.04.2020), con su presidente, Enrique Rubio, con la presencia de la alcaldesa de Petrer y la concejala de Fiestas. Dieron un paso al frente para cancelar lo que amamos “Nostra Festa”, por el bien común, anteponiendo el interés general. Sin duda alguna, sacrificando la ilusión y el trabajo realizado hasta esa fecha. Y es que la Fiesta también es solidaridad e implicación social. El pasado 2021, igualmente nos quedamos sin Pregó de Festes, Presentació de la Revista, Dia de les Banderes, les Entraetes o els Moros i Cristians en maig. Sin embargo, siguió activa la vida festera en el alma y en las comisiones de trabajo. Somos conscientes de transmitir alegría y felicidad, pocas cosas consiguen unirnos más que “Nostre Sant Bonifaci”.
Unos centenarios festejos en su Honor, que resultaron distintos por los estragos de la coronavirus. Aunque el castillo de Embajadas no presidió la plaça de Baix, y no se entonase el Himno de Petrer. Ni siquiera ondearon las colgaduras alegóricas a los dos bandos por las calles céntricas. Tampoco oímos el relinche de la caballería, el trajín de los instrumentos de los músicos, ni percibimos el alma de los pasodobles, de las marchas moras y cristianas o los efusivos aplausos del público, sonidos que no nos acompañaron en el 2021. Pese a las enormes dificultades que hemos padecido, pese a los festeros que no se encuentran entre nosotros y pese a las graves consecuencias económicas y sociales que ha traído la pandemia. La historia festera de Petrer siempre ha demostrado que la pujanza y la virtud es adaptarse a las vicisitudes y circunstancias de cada época.
Si algo nos ha enseñado esta indeseada pandemia, es que ante la inactividad festera de dos años, y por la carencia de respuestas, hay un deseo unánime “Nostra Festa”. Por un 2022, que permita vislumbrar las respuestas, retomando la normalidad. Y el pistoletazo de salida es precisamente con uno de los actos suspendidos, en una de nuestras comparsas, la de los Moros Viejos. Con la bendición de una nueva bandera donada por la familia Gil-Tortosa. Fue al atardecer del sábado 12 de marzo de 2022, acompañados por la Sociedad Musical Virgen del Remedio, dirigiéndose a la ermita de San Bonifacio, siendo la madrina, la nieta de la tía Ramona, Feli Tortosa Moll. Su abuela era la primera mujer que ostento el cargo del alférez, en 1905. La ceremonia oficiada por don Miguel Cano Crespo, párroco de la Iglesia de San Bartolomé. Un nuevo estandarte que continúa irradiando el esplendor de la Fiesta, es decir, que las banderas de las comparsas siguen remozando el epicentro con alma festera. Confeccionado por uno de nuestros diseñadores, y según sus explicativas palabras:
–Os podréis dar cuenta que es una bandera con el color primigenio de la comparsa de Moros Viejos, el verde oliva pero dándole un aire más antiguo con la cenefa que bordea la bandera, toda bordada con hilos de seda y oro. Como remate la bola (símbolo de la religión mahometana junto a la media luna), como las banderas más antiguas…-. (Montesinos Villaplana, Alberto: 06.03.2022)
Exaltamos a nuestras Abanderadas, arropadas por el manto protector de sus Capitanes, del candor de sus Rodelas y de la pleitesía de los festeros. Son las mejores fiestas en alabanza, concordia e ilusión acumulada. Una oportunidad histórica que restauramos para sentirla y vivirla en apología, esplendor, colorido, perfume a pólvora, cadencia, alegría y hermandad festera. Hay una luz de esperanza en la noche, intercedida en una preciosa alborada, que vuelve a iluminar los corazones del Petrer con alma festera: la ingenuidad del Desfile Infantil en Homenaje a las Rodelas; en la Bendición de la Palma de San Bonifacio; en el emblemático y sublime cántico de Petrer; en el Brillo de las entradas; en el Resplandor del Desfile de Honor; en el Centellear de las Guerrillas, en el Chispear de las Embajadas; en la solemnidad de la Procesión, cuya bendita Imagen festeja a su pueblo. Y el esplendor emocionado de la “Baixada i Pujada a Sant Bonifaci del seu santuari”.
La primavera retorna a un incomparable cielo de mayo, de añil templado, que renueva la ilusión festera. Nada nos lo arrebatara de nuestra consideración y esperanza. Nuestras gentiles abanderadas soportaron el aluvión de sinsabores de una indeseada cuarentena. Es el momento de recolectar las mieles y la sonrisa de nuestras Abanderadas, arropadas por sus Capitanes y Rodelas. Es tiempo de incrementar los ánimos; de elevar los corazones y de una gran loa ante un notorio 2022, donde la lírica anuncia el Petrer con alma festera:
Principia un nuevo esplendor,
anuncia las interioridades
anímicas de la soñada Fiesta,
loando indisolubles emociones.
El edén torna a deleitar luz,
acicala el caudal de ternura,
donde diez bellas flores salpican
coloreando los bordes del sendero
con lotos rojizos y azulados,
concediendo su hermosura.
Los sentidos se manifiestan:
Diez ramilletes de heroínas
Diez ristras de estrellas
Diez poemas de amor
Diez caricias de luna
Diez signos de vida festera.