Por: JUAN MANUEL MARTÍNEZ ALBERT
Hoy, día del Libro, me motiva el escribir lo que sigue. Un día singular cargado de simbolismo, en el que se conmemora uno de los rasgos más valiosos del progreso de la humanidad, el lenguaje escrito; éste que permite la transmisión y permanencia de lo que cualquier ser humano piensa, razona, expone y proyecta en cualquier ámbito de su raciocinio para que sea conocido por seres anónimos que, de este modo, pueden valorar y aceptar o discrepar sobre lo que queda manifestado. Para ello, cualquier idioma es válido, cualquier manojo de símbolos interpretable por el receptor se acepta como instrumento que persigue el entendimiento y, por tanto, el conocimiento, de cuyo uso habitual descansa lo que nos hace únicos y diferenciados a la vez: la CULTURA, la propia y la ajena, la que nos iguala y la que nos distancia, pero siempre contemplada y protegida en el ánfora sagrada del respeto.
Nuestra trayectoria vital discurre, para la mayoría, por los caminos que han sido hoyados y allanados por nuestros antepasados cercanos, por aquellos que nos han precedido cediéndonos, tras su paso, el testimonio imborrable de sus costumbres y de sus maneras de pensar con sus aportaciones creativas e innovadoras, aceptándose recíprocamente con sus influencias multigeneracionales.
Aquí, en Petrer, el hecho cultural identitario es asumido con entera aceptación y normalidad por quienes convivimos en cercana armonía, porque desde hace años tenemos asumido que la convivencia con respeto entre nosotros es causa necesaria para relacionarnos con estima. Hemos tenido la suerte de contar con excelentes gestores públicos del hecho cultural propio, al que se le ha ido incorporando en cada ocasión aquello que, desde distintas iniciativas, nos ha colocado como referente cultural de la comarca, e incluso de la provincia.
Así, tanto Juan Conejero, como José Miguel Payá, como actualmente Fernando Portillo con su buen hacer, han animado e impulsado con sus decisiones multitud de actividades culturales de un amplio espectro de disciplinas a las que le ha acompañado el éxito de modo habitual. Los ciudadanos estamos agradecidos y satisfechos por ello y así lo valoramos con orgullo: Petrer es reconocible.
Un hecho destacable en la actualidad es que, en Petrer, amén de consumir cultura como en etapas precedentes, se ha puesto el énfasis en la generación de cultura, esto es, la concejalía de cultura del ayuntamiento está impulsando, y tutelando sin interferencias, cuantas iniciativas culturales se promueven desde los diferentes ámbitos. Los actores culturales de nuestra ciudad se ven en la confianza de que sus creaciones: literarias, pictóricas, fotográficas, artísticas, etc., son incorporadas con naturalidad al acervo cultural de Petrer y ello conlleva que se está propiciando la aparición y, también, el afianzamiento de muchas iniciativas que nos hacen confiar en un futuro más que prometedor.
Tan solo añadir, que la consolidación de este progreso en el tiempo requiere continuidad en la gestión, continuidad en el rumbo actual y perseverancia compartida entre todos los actores culturales y, en particular, de quienes tienen actualmente la responsabilidad de que ello así permanezca.
Termino con una necesaria felicitación, en este día del Libro, a todos los escritores y escritoras de Petrer porque merecen nuestro reconocimiento y nuestro ánimo por su sacrificada y comprometida labor en favor de la CULTURA.







