El equipo de restauración tiene entre manos distintas piezas del mosaico que corresponde con la zona de termas
Los mosaicos pertenecientes a la zona de termas descubiertos en las excavaciones de la plaça de Baix siguen su proceso de restauración en el Museo. Los trabajos aún se prolongarán durante varias semanas más
Maite Román Cano / La restauradora y conservadora, Susana Serra, y su ayudante, Mario Ortega, siguen el proceso de restauración de los mosaicos hallados en las excavaciones arqueológicas de la plaça de Baix y que pertenecían a la zona de termas de Villa Petraria. Unos trabajos que aún se prolongarán varias semanas y que son difíciles de precisar dado que según la parte de mosaico que se trabaje y el deterioro que sufra, se empleará más o menos tiempo. Susana Serra ha explicado que tras el hallazgo, lo primero que se hizo fue la limpieza, engrasado con resina líquida, fragmentado, extracción y traslado al Museo. Unos trabajos que fueron más dificultosos de lo que estaba previsto dadas las condiciones meteorológicas en esos momentos al coincidir con un periodo de lluvias.
Una vez traslados los fragmentos a la sala de restauración del Museo, se colocaron del reverso para limpiarlos bien de polvo y tierra, se sanearon los morteros originales y también se puso otro de nivelación con cal y arena. Con el fin de realizar una separación que permita la manejabilidad de los fragmentos se fijaron a soportes móviles hechos de materiales ligeros. Una vez los fragmentos se colocan en soportes móviles adheridos con resinas sintéticas, se empiezan a colocar pacientemente las teselas que faltan, es decir, las piezas que configuran el mosaico y que no han podido ser recuperadas.







