Por: ANTONIO ESPINOSA MARTÍNEZ
Según Galbraith “las ideas económicas siempre son producto de su época y lugar; no se las puede ver al margen del mundo que interpretan”. Veamos un poco por donde andan ahora esas ideas.
-Si mezclamos agua (de borrajas) y aceite, observaremos lo que la Ciencia confirma y los gobernantes no son capaces de controlar: la subida del aceite, que queda siempre arriba. Subida de precio del aceite, de vértigo. Si al aceite añadimos otras subidas (que las hay y muchas), el poder adquisitivo se nos queda muy por debajo, en agua de borrajas.
-Algunos hablan de “la cuesta de enero”, pero existen tantas cuestas como meses. Aparecen descuentos todo el año. Para algunos la cuesta de comienzo de curso es la más empinada.
-Menos mal que acometemos en familia los problemas (y peligros) del comienzo de curso. En familia somos varios a opinar y seguro que sale el que podamos privarnos de alguna cosa, para lamentos del capitalismo-consumismo, que se echa las manos a la cabeza y decide oprimir el botón de crisis (para los de a pié, se entiende).
-Lo que pasa es que con tantas bocas a alimentar, incluidas las de los perritos
-Y es que esto no hay quien lo entienda, hasta te regalan los móviles. Claro, porque detrás de cada móvil está pegado un consumidor que, inexorablemente, se va a contagiar del virus del consumo.
-La única cosa que la IA (inteligencia artificial) no va a saber nunca resolver es por qué aparecen las crisis y de donde vienen; con las consiguientes subidas de los precios y bajadas de los tipos de interés (que no de algunos intereses)
-Esto, ¿qué vale?. – Hoy 7, mañana, no lo sé.
-¿Cuánto cuesta esto?. – Hace un momento valía 398, pero por si acaso, perdone, que voy a consultarlo.
-Va de Rebajas?. – No, voy de prestado.
-Rebajas, rebajas, en todo… hasta en la vestimenta.
-¿Rebajamos?. –No lo estará diciendo usted en serio.
-¿Por qué las Rebajas aparecen en las “Cuestas”, haciendo por lo tanto que al consumir más las cuestas en lugar de rebajarse suban.
-Si busca Rebajas, aquí No Pase.
-¿Cómo ves la botella medio llena o medio vacía?. –A ver, muéstrame el carro de la compra.
-Usted cómo va a pagar ¿en efectivo o con tarjeta?. – Y eso de tarjeta ¿qué es?
-¿No será que hay tantos coches parados por la subida de la gasolina?
-La Ley de Pareto (Vifredo Pareto, 1848-1923): “Las cosas pueden andar menos que bien, menos que equitativamente, hasta menos que tolerablemente pero esta no es cuestión que interese al economista como tal”. Al economista no, decimos nosotros, pero al consumidor si, y mucho.
-En consumo dos y dos no son cuatro. – ¿Por qué?. –Hoy dos y dos valen cuatro, pero vuelve mañana y verás.
-Entrar en una catedral del consumo es impresionante. Uno no puede menos que pensar en las hormiguitas acarreando sumisas y obedientes su “carro”.
-El sistema económico ¿va a ser siempre igual?. No. Algunos, entre ellos John K. Galbraith opina que “lo que actualmente creemos en materia económica tiene raíces profundas en la historia; sólo en la medida que dichas raíces son objeto de comprensión podrá entenderse el presente y con muchas limitaciones se atisbará con algún tino el futuro”. Si los economistas no se ponen de acuerdo pues apaga y vámonos. Consume que algo queda.
-Estoy con…sumido. Sumido…con el con…sumo. Sólo de pensarlo me con…sumo. Pero sumar… no sumo.
-¡¡¡Adonde vamos a parar!!!. – Pues naturalmente…a Amazón.
-Consumo gusto.







