Gedeón Guardiola Villaplana habla en exclusiva para El Carrer tras quedar fuera de la lista para las Olimpiadas
Luis Rico Navarro/ Tras conocerse que el pivote de Petrer, Gedeón Guardiola Villaplana, no entraba en la lista definitiva de convocados para disputar los Juegos Olímpicos de París con la selección española de balonmano por el riesgo que tenía de recaída de su lesión muscular, en Petrer se levantó un gran revuelo a todos los niveles. La noticia causó un gran impacto social y en los últimos días las redes sociales han echado humo.
El Carrer ha podido hablar con Gedeón esta misma mañana desde Alemania, donde se encuentra junto a su mujer e hijos, y nos ha contado cómo está gestionando el no poder jugar sus terceras Olimpiadas.
¿Cómo te encuentras, Gedeón?
Bueno, pues tengo momentos. Ahora, si ves un poco la tele, todo gira en torno a las Olimpiadas. Yo me veía ahí, la verdad, y el no estar para un deportista es un momento muy duro quedarte fuera. Tenía un gran deseo de poder acudir porque para un jugador veterano, como es mi caso, este era un año especial y teniendo en cuenta que hecho todo lo posible para poder llegar, quedarse a las puertas es un momento deportivo muy duro.
Te dan la noticia el jueves por la noche, ¿no?
Sí.
¿Cómo fue el proceso de la toma de decisión?
Me fui a Noruega con el equipo concentrado y lo hice con muy buenas sensaciones después de hacer la rehabilitación en Petrer y Elda, donde estuve con José Antonio Bernabéu, un fisio muy bueno, y el propósito era entrar en los entrenamientos de pista. Los dos primeros días, entrenando de manera individual en pista, todo fue muy bien, la pierna no me dolía prácticamente nada. Pero el miércoles decidieron hacerme una prueba en una cinta de correr, a mucha velocidad, a 24 kilómetros por hora, y evidentemente, a las 8 repeticiones, se me fue cargando la pierna y tuve que parar a la mitad. Después, entre agujetas y el dolor en la zona de la herida, no estaba apto y decidieron no cogerme. Yo, también, tengo que decir que cuando hable con Jordi (seleccionador) para decírmelo, estaba muy dolorido y le dije que, siendo sensato, no estaba para ir a la selección.
¿El seleccionador te dejó una puerta entreabierta?
No, bueno, estuvieron hablándolo con el cuerpo médico y el preparador físico y decidieron no llevarme porque no me veían al 100%, tenía mucho riesgo de recaer en la lesión y yo lo acepté, me costó después asimilarlo, pero acepté la decisión en ese momento, claro.
El deporte de élite tiene estas cosas, unas veces tan bonitas otras tan amargas.
Sí, bueno, sobre todo porque ha sido una temporada muy difícil. En el Erlangen en Alemania no estaban contando conmigo y las opciones de la selección eran escasas, de hecho, ya me quedé fuera de Europeo por ese motivo, así que decidí irme a Nava de la Asunción (Segovia) donde me encontré muy bien y el seleccionador volvió a contar conmigo, el Preolímpico fue fantástico y todo iba rodado hasta que llegó ese día en Torrelavega donde me lesioné. Está claro que cuando más años cumples más riesgo de lesión existe, aunque te cuides y, en fin, cuando estás en esta situación le das muchas vueltas a la cabeza para tratar de entender los motivos.
Es verdad que he recibido muchos mensajes de apoyo diciéndome que lo que he hecho todos estos años con la selección ha sido legendario, incluso el seleccionador me lo dijo delante de todos los compañeros, que mi rol, mi papel en el equipo es difícil de igualar.
Lo has dicho. El aluvión de menajes ha sido increíble. Se nota que la gente te quiere.
Sí, sí, muchísima gente me ha escrito tanto por redes como por privado y eso se agradece. Siempre lo diré, ser un jugador de una localidad como Petrer y recibir el cariño que tengo yo, creo que pocos jugadores lo pueden disfrutar, yo soy un privilegiado en ese sentido.
¿Ahora mismo estás en Alemania?
Sí, estoy con la familia. Lo primero que pensé es venirme aquí, llevábamos mucho tiempo separados y ahora estamos disfrutando juntos antes de regresar a España.
Cuesta decirlo, pero toca animar a tus compañeros por la tele.
Por su puesto, sigo en el grupo del equipo y el último día ya les dije que les llamaría y les mandaría mensajes de ánimo. Todos mis compañeros de selección me dedicaron palabras muy bonitas y ese recuerdo me lo llevó conmigo.
Gedeón, ánimo y a seguir en la lucha.
Muchas gracias a todos