El párroco de San Bartolomé, Miguel Cano Crespo, deja la parroquia. El obispo lo ha requerido para ocupar el rectorado del Seminario Menor de Orihuela a partir de septiembre
Maite Román Cano/ El párroco de la Iglesia de San Bartolomé, Miguel Cano Crespo, deja la parroquia a requerimiento del Obispo de la Diócesis, José Ignacio Munilla. La pasada semana recibió una llamada suya en la le pedía, no sin dificultad, que sustituyera en su cargo al actual vicerrector del Seminario Menor de Orihuela después de casi cinco años de permanencia en Petrer. Para el párroco es un reto importante, porque, aunque no hay muchos seminaristas, alrededor de quince, sí abarca muchos alumnos, desde primero de la ESO hasta 2º de Bachiller, con una tarea formativa y dirigir ese centro especial y del que muchos pasan al Seminario Mayor encaminado al sacerdocio. Una tarea apasionante pero muy difícil, y que aceptó no sin pesar porque en Petrer está a gusto, con muchos proyectos en marcha, pero con la paz de que, precisamente, su sustituto, el que sale del Seminario, lo conoce y continuará el trabajo que se lleva haciendo en la parroquia. Francisco Javier Colomina Campos, natural de Biar, de 41 años, y festero en su pueblo, es Licenciado en Derecho Canónico, estudió en la Escuela Diplomática de la Santa Sede y lleva siete años de vicerrector del Seminario Menor de Orihuela. Anteriormente fue vicario de la Basílica del Socorro de Aspe y párroco de San Francisco de Asís del Altet.
La marcha de Miguel Cano Crespo no será efectiva hasta principios de septiembre, cuando dé comienzo el curso escolar.







