Muchas ganas de estar ya en el nuevo instituto es lo que tiene la comunidad educativa del IES Azorín. Está previsto que albergue un millar de estudiantes a partir de septiembre
Maite Román Cano / El pasado viernes se llevó a cabo la visita institucional al nuevo Instituto Azorín con la presencia del presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, el conseller de Educación, José Antonio Rovira, y representantes municipales encabezados por la alcaldesa, Irene Navarro Díaz. De la visita institucional y lo que ocurrió durante la misma, ya dimos cuenta en nuestro informativo del pasado viernes, pero al margen de toda polémica y de los discursos políticos, pudimos recoger también las impresiones y opiniones de los representantes del AMPA y por supuesto, de la dirección del centro.
En primer lugar, Ana Almendros, directora del IES Azorín, manifestó que estaban profundamente satisfechos y orgullosos por la construcción del nuevo centro que suponía, no solo una mejora en las infraestructuras sino una apuesta por la calidad educativa, la sostenibilidad y la innovación. Ana añadió que estaban deseando empezar el nuevo curso en estas instalaciones y por ello que ya habían empezado con el traslado anunciando que esta misma semana empezarían a recibir material, con equipamientos prácticamente nuevos, convirtiéndose en un centro puntero e innovador en tecnología. La directora recordaba que el “Azorín”tendrá una amplia capacidad, con 24 aulas para la E.S.O, otras tantas aulas específicas algo más pequeñas, además de 8 para bachilleratos, los ciclos formativos, gimnasio, laboratorio, salón de actos, cafetería, espacios para administración así como pistas deportivas, zonas verdes y de estacionamiento. Todo ello en una superficie total de 4.964 m2.
Asimismo, para la Asociación de Madres y Padres del IES Azorín, el viernes fue un día muy importante pero aún lo sería más el día de septiembre en el que el alumnado ocupe las aulas por primera vez porque según Espe Noya como representante, “se habrá ganado la batalla”. Destacó que la apertura del nuevo instituto suponía una mejora exponencial dadas las condiciones en las que han estado los estudiantes durante años en el antiguo edificio y también en las aulas prefabricadas el último lustro, con dichas aulas adaptadas pero con un centro provisional con muchas carencias de espacio.