Los más pequeños en la primera sesión y los adultos en segunda han disfrutado de La Cabaña de los Horrores. Ambientación tétrica que no ha dejado indiferente a nadie

José Enrique Gálvez/ Desde media tarde ya había una larga cola de niños y niñas para vivir esta terrorífica aventura. En grupos de diez han ido entrando a recorrer las dependencias de tan tétrico lugar. Los personajes han causado fuertes emociones, pero sobre todo el final del recorrido con un sobrecogedor baile de las ánimas.

Una de las responsables, Marian Villaescusa, ha indicado a El Carrer su satisfacción por la gran respuesta de público a esta cita anual.








