Coincidiendo con la activación de los servicios de playa y socorrismo de la ciudad, la entidad ha querido visibilizar una realidad que se repite año tras año: mientras Alicante abre oficialmente sus playas el 1 de junio para la mayoría de la ciudadanía, los puntos accesibles permanecen cerrados hasta el 1 de julio. Esto supone que, mientras miles de personas disfrutan de la playa desde el primer día de la temporada, las personas con discapacidad y sus familias continúan esperando para ejercer un derecho que debería estar garantizado
Para denunciar esta situación, la Federación ha convertido el Postiguet en una gran «isla amarilla» de reivindicación social, reuniendo a personas con discapacidad, entidades federadas, asociaciones de personas con discapacidad de la provincia y ciudadanía comprometida con una demanda sencilla pero irrenunciable: que los derechos no tengan calendario.
Desde COCEMFE Alicante se insiste en que esta situación no puede seguir considerándose un simple retraso administrativo. «La accesibilidad no es un servicio complementario ni una actividad de temporada. Es un derecho. Cuando una playa está abierta, debe estar abierta para toda la ciudadanía», han señalado desde la entidad.
La organización recuerda que el Real Decreto 193/2023 establece la obligación de garantizar la accesibilidad universal en espacios de uso público, incluyendo playas y servicios asociados. Sin embargo, la realidad demuestra que, una vez más, las personas con movilidad reducida tendrán que esperar un mes adicional para acceder a recursos que permiten algo tan básico como disfrutar del mar.