Maite Román Cano / Las delegaciones de Urbanismo y Medio Ambiente trabajan de la mano para intentar averiguar qué está sucediendo en la cantera de la “Serra el Cavall” después de las detonaciones producidas el 22 de mayo y 29 de junio que alertaron a los vecinos asegurando haber producido algunos daños en sus propiedades. David Morcillo, delegado de Urbanismo, asegura que la cantera tiene permiso para realizar la actividad a pesar de que hubo unos años de escasa repercusión. No obstante, desde el año pasado se han retomado las detonaciones que cuentan con la autorización del Servicio Territorial de Industria, Energía y Minas de Alicante que es, además, el que tiene que la potestad para ello así como de supervisar que éstas se realizan adecuadamente. El concejal añade que su consejo a los vecinos fue el de recopilar los daños para poder transmitirlos en la reunión que hoy mismo se ha pedido al Servicio Territorial de Minas.
El concejal asegura que la empresa que está explotando la cantera tiene licencia, pero la que autoriza las explosiones es la Dirección Territorial de Minas, por tanto, hay que comprobar cómo se están dando esas detonaciones e intentar buscar soluciones ante los posibles daños e incidencias. Acudir a la reunión con pruebas para hacer las pertinentes reclamaciones.
Si se confirma que las voladuras no se están haciendo adecuadamente, el Servicio Territorial de Minas tendría que suspenderlas y si han ocasionado daños en viviendas o propiedades, tendría unas consecuencias y habría que reclamar reparaciones. Además, Minas tendría que actuar y averiguar si se ha autorizado una actividad y la empresa de la cantera ha estado haciendo otra diferente o no adecuada.
Finalmente, el edil de Urbanismo ha dado una serie de consejos a los propietarios afectados. Éste ha señalado que lo mejor que pueden hacer es avisar a su seguro para que un perito valore los daños producidos y si éstos se pueden achacar a las voladuras, o bien, si se carece de seguro, hacer fotografías o recopilar pruebas para poder reclamar después en caso necesario.
David Morcillo confía que a la vuelta de tres o cuatro semanas, el Servicio Territorial de Minas ya haya concedido la reunión solicitada.







