Rafael Antolín. Los surcos literarios
El lector suele descubrir a sus autores preferidos, los que
escriben a corazón abierto y son conocedores de la esfera
predilecta de la literatura. Escribir es como volver a entrar en tu
casa, abrir los cajones y encontrarte las fotos de tu vida. Entonces,
el lector puede verse reflejado porque al final del camino suelen
suceder las mismas cosas, sólo cambia el lugar, la edad y a veces
solo el nombre.
La literatura sigue siendo referencia de la cultura,
de la información, guía del pensamiento, fianza intelectual,
garantía de calidad y sensitiva elección. Alguna ventaja tendrá
la elección de escribir: cuanto más decano, menos tacto se tiene
para contentar a los lectores. No se pretende lo contrario, ni
desagradar, ni extender el descontento. Hay que decir lo que se
piensa, y si lo que se piensa puede no gustar a una escurridiza
fracción, digamos que no cabe quejarse: nadie obliga a leer, y en
nuestro caso a escribir, ni siquiera hay empeño en cumplirlo. La
peor censura no es la de los demás, es la que se impone uno mismo.
H
ago esta reflexión, porque estoy atareado en un trabajo literario
que he titulado “Gabriel Sánchiz. El trovador de Petrer”. Donde
agregamos una cita del XXV Aniversario de los Moros Fronterizos
(1972-1997), con referencia a Gabriel Sánchiz Carrillos (Petrer,
1941), ya que compuso la marcha mora “Als Fronterizos”, con la
contribución orquestal de Octavio J. Peidró Padilla (Elda, 1973).
Lo que no sabíamos es que esta obra festera tiene letra, de
distintos autores, y una es de Rafael Antolín Díaz (Petrer, 1940).
El veterano Rafael Antolín, es un escritor de los de antes, en
peligro de extinción: apasionado, natural y enamoradizo de las
expectaciones que afloran en su pueblo natal.
No solo cultiva una
bibliografía extensa, ya en la RMC de Petrer (1961), incluye su
primer artículo. Fue miembro de “Amigos de la Cultura”, cada fin
de semana, en una rudimentaria multicopista editaban la revista
“Villa”, desde abril de 1960 hasta junio de 1965. También
destaca su inspirada poesía, ya que el eminente poeta, Enrique Amat,
contable de calzados LUVI, influyó en su trayectoria literaria y
poética. Gabriel Sánchiz le puso música a dos de sus poesías
“Paseo de la Explanada” y “A san Bartolomé”. Es un habitual
colaborador de El Carrer, empezó a redactar sus artículos siendo
director, el recordado, Héctor Navarro Guillén (1984-1988 y
1990-1999).
Antolín es uno de los mejores conversadores que
concurren sobre su entrañable comparsa. Un gran festero, que ocupó
el cargo de tesorero de los Estudiantes en 1968, último año de la
presidencia de José María Amat Alcaraz. Y una legislatura con
Antonio Mira Poveda (1969-1974) y con José Brotons Aracil
(1974-1978), que tanto influyeron en su devenir estudiantil, en
particular, José María, que desde la empresa LUVI, siempre quiso
apuntarlo, consiguiéndolo en 1956.
Además, se encargaba de los
décimos de lotería de la comparsa, en ocasiones viajaba a la
administración de Valencia a recogerlos, resultaba más económico
que los gastos que acarreaba la mensajería, después sellaba las
papeletas y las repartía a cada uno de los socios. Todavía reparte
lotería y programas de fiestas a algunos socios. Este artículo
aporta varias fotografías, una de 1957, Rafael Antolín cortaba
forros en el taller de Gaspar Candela y Rafael Amat, una vez
finalizada su jornada en LUVI. La segunda, es un testimonio gráfico
de Vicent Olmos Navarro (2017): una imagen de Antolín, donde
predomina una identidad laborada en los surcos sembrados de su piel.
Los Estudiantes de Petrer, como no podría ser de otra
manera, lo distinguió como Socio de Honor, en plena celebración del
75 aniversario de la comparsa (1930-2005).
Y como guinda de las Bodas
de Brillantes, se marcó el paso con el pasodoble que compuso Gabriel
Sánchiz Carrillos, con arreglos musicales de José García Máñez,
con el encabezamiento Rafael Antolín. El primer libro editado en
Petrer (2013), con carácter antológico poético y dedicado a San
Bonifacio por la Col-lecció Mosaic nº 16, es una edición preparada
por él mismo, que incluye 25 de sus poesías. La Concejalía de
Cultura del Ayuntamiento de Petrer, editó en 2017 un libro de poemas
de Rafael Antolín Díaz, con 170 páginas y once portadillas.
Con
el prólogo de Francisco Máñez Iniesta (Petrer, 1943), del cual
transcribimos su último fragmento: -…y es meritorio que alguien
que de verdad está interesado en el acontecer cultural de Petrer
como lo es Elías Guillén Brotons, se interese por la publicación
de éste libro de poemas “ALGO DE PETRER Y MIO”, libro sencillo
de leer y fácil de interpretar, compendio del sentir poético de su
pueblo, -de nuestro pueblo- cuna de tantos sueños emergentes y que,
en éste caso, gracias a la llamada espiritual de mi amigo Antolín y
la generosidad de Elías Guillen, recientemente proclamado “Caballero
de la Cultura del Valle”, puede salir a la luz-.







