Pinturas murales religiosas de la plaça de Dalt
Esta semana, la propuesta del Museo Dámaso Navarro es conocer las
pinturas murales de temática religiosa ubicadas en un inmueble de la
Plaça de Dalt y datadas a finales del siglo XVIII.
Otro de los elementos destacados por el Museo Dámaso Navarro son
las pinturas murales religiosas que se ubican en el inmueble nº 12
de la Plaça de Dalt, junto a la sede de la comparsa Labradores,
donde se conservan en tres paredes distintas de una misma habitación.
En este pequeño habitáculo de apenas unos pocos metros cuadrados,
siguiendo la interpretación realizada por el cronista de la villa de
Petrer Hipólito Navarro, están representadas las imágenes de una
Virgen, seguramente la del Remedio, San José y, los padres de la
Virgen, San Joaquín y Santa Ana.
Todas ellas son pinturas murales al
fresco realizadas sobre yeso negro. Estas pinturas fueron halladas
durante la década de los ochenta del siglo pasado tras varias fases
de reforma de la vivienda. En un primer momento se encontró la
imagen de la Virgen del Remedio, la cual se notificó a la Diputación
de Alicante para que técnicos especialistas determinasen el valor
del hallazgo. Sería más tarde, en 1989, en una nueva fase de
arreglo de esta misma habitación, cuando se encontraron las otras
dos imágenes restantes.
Todas ellas aparecieron deterioradas por la
sobreposición de capas de enlucido, ya que fueron picadas en las
diferentes reformas del inmueble para que la capa superior agarrara.
Situándonos en la puerta de entrada, la imagen de la Virgen del
Remedio se localiza a la derecha de la sala y sostiene a su derecha
al niño Jesús. Este hecho es reseñable ya que en la mayoría de
las imágenes conocidas, como la actual talla de la Virgen del
Remedio, la Virgen lo sostiene en la parte izquierda.
Por otro lado,
la imagen de San José, localizada en la pared central, también se
encuentra sosteniendo al niño Jesús en su mano izquierda. En tercer
lugar, en la pared de la izquierda aparecen representados los padres
de la Virgen. En todas las imágenes se utiliza el color rojo,
naranja, negro y blanco, aunque en distintas tonalidades, siendo
mucho más vivos y alegres los tonos utilizados en la imagen de la
Virgen. Estas diferencias permiten plantear la posibilidad de que
hubieran sido realizadas por distintos autores, cuyas firmas todavía
están presentes en las pinturas aunque se conservan de forma
ilegible, por lo que desconocemos la autoría de las obras.
Para Hipólito Navarro que las estudió, estas imágenes datarían
del siglo XVIII, concretamente a partir del año 1779, cuando se
inicia la demolición de la antigua iglesia de San Bartolomé y la
construcción de la actual. Por lo tanto, según su hipótesis, ante
la necesidad de continuar con las prácticas litúrgicas, el culto se
trasladó a esta habitación de la vivienda a modo de capilla. Cuando
se construyó la primera parte del nuevo templo y se habilitó para
el culto, este lugar caería en desuso y las pinturas y las paredes
se enlucieron perdiéndose su rastro hasta el año 1985.
PARA SABER MÁS:
NAVARRO VILLAPLANA, H. (1985): “Un fresco de la virgen”,
Festa, Ayuntamiento de Petrer.
NAVARRO VILLAPLANA, H. (1989): “La capilla de la plaça de
Dalt: un testimonio vivo de nuestro pasado religioso”, Festa,
Ayuntamiento de Petrer.







