Con recíproco desprecio
Tenemos un amplio panorama donde elegir. Los miembros del gobierno
no dejan pasar un dia sin demostrarnos el nivel de su patriotismo.
Del Aznar defraudador, al Soria patriota y desmemoriado, al Rajoy
inexistente, a la Soraya que guarda silencio cómplice y al ministro
de Hacienda que se entrevista en privado con los defraudadores. Todos
presuntos, como es de ley.
De la larga lista en que no faltan ausentes en el momento del
reparto de la decencia y presentes en el reparto de los sobres, uno
ha merecido especialmente mi atención.
Desaparecido Martínez-Pujalte por diferencias con Hacienda en su
declaración (otra casualidad) y cobros por trabajos de asesoramiento
verbal, junto a Trillo, el del Yak 42 premiado con la embajada de
Londres, sin documentación ni pruebas materiales del trabajo
realizado, nos queda el portavoz del PP en el Congreso.
De su ausencia de ética, de su falta de respeto, de sus insultos
cotidianos, de sus falsedades habituales…se podría opinar mucho,
pero la forma más rápida de describirlo será decir que es un digno
portavoz del PP. Representa fielmente los valores que el partido
atesora.
Es tanto el tiempo que hace que con sus declaraciones conecta con
mis sentimientos más profundos, que no he podido evitar
corresponderle en mi modesta medida.
A Rafael Hernando, con recíproco desprecio.
Otros llegaron mucho antes que tú
que no llegas ni a sombra de secuela.
Entonces era…¡el oro de Moscú!
y hoy, apenas la pobre Venezuela.
De tu triste y monótono menú
nos repites la misma cantinela.
Del de Suiza ya no dices ni mu,
aunque tu jefe le anima y le consuela.
Recuerdas a tu padre -no lo dudo-
aunque no te concedan subvenciones.
Y he de decir que, bastante a menudo,
premiando la nobleza de tu hazaña,
casi siempre que haces declaraciones,
de tu padre se acuerda media España







