La fiesta del libro y algo más
La fecha del día 23 de abril es una de las nos conmemoraciones
más importantes si bien conmemoramos la muerte del singular escritor
de lengua castellana Miguel de Cervantes y, a su vez, ensalza la
festividad del día del libro, como referencia de su obra cumbre de
la literatura Universal, Don Quijote de la Mancha, celebrando, en su
memoria, actos culturales en diversos países del mundo.
Esta fecha
remarca y enaltece a toda la Literatura Universal como sustento del
libre pensamiento en los países mejor desarrollados del mundo
culturalmente, propugnando en las mejores Universidades con
profesorado de vanguardia en ciencias y economía.
Son naciones que
valoran su riqueza en su sabiduría y ésta, en el legado de los
libros, además de saber que la cultura no se devalúa por vida como
los tesoros ocultos.
Durante el largo camino hacia la dignidad y la
libertad, el libro fue alimento del alma, sufriendo él y sus
portadores, sangrientas mutilaciones desde las viejas reseñas
inquisidoras que pretendieron impulsar el fanatismo universal,
anteponiendo todas las perversidades de la humanidad cuando se
intentó que prevaleciese creer, ante el saber.
Todavía hoy, en
algún lugar del mundo, inmensas piras de libros siguen ardiendo y,
como los libros de don Quijote de la Mancha, sus inquisidores,
continúan achacándoles la culpabilidad de sus sublimes locuras.
Pero no basta con la celebración, los libros necesitan de colegios,
de institutos, de universidades y, sobre todo, de estudiantes que
puedan accedes a los templos sagrados de cultura, además de que la
sociedad asuma el hecho de que leer es salud como bien se nos
aconseja desde los estamentos sanitarios
Si su precio impide
comprarlos o no se puede asistir a las escuelas por falta de ayudas,
la fiesta del libro está incompleta, máxime cuando el clamor de
jóvenes indignados protestan porque nadie les atiende, además de
que muchos de ellos, cruelmente, estudiaron en los barracones que
todavía sustituyen a las aulas.
El desarrollo científico y
tecnológico ha conseguido que cerca de las estrellas, la sabiduría
guarde un ordenador universal, donde vive y duerme todo el
pensamiento pasado y presente del ser humano, a la espera de que
alguien se conecte a un ordenador y formule una interrogante;
instantáneamente, de los millones libros aparecerán las respuestas
en las pantallas todo el Mundo.
Hoy, celebremos que gracias a la Red,
el sueño de Julio César de hacer en Roma una biblioteca que
superara a la de Alejandría se ha cumplido para gran parte de la
humanidad.







