Desalmados
Estos cuatro gatitos han salvado la vida gracias a un buen amigo
que casualmente pasó junto a unos contenedores de basura situados
cerca de Puça, concretamente en el cruce de caminos que baja al
Barranc Fort, donde se encontraban.
La imagen es tierna, pero a la
vez esconde la crueldad del ser humano que mata, como en este caso,
de forma salvaje. Sí, porque estos mininos que todavía están en el
interior de una bolsa de plástico, fueron tirados sin
contemplaciones como si de basura se tratara, tras cerrar
herméticamente, lo que podría haber sido su última morada y con
temperaturas que hace un par de semanas alcanzaron los 37 grados.
Los
que amamos a los animales, que tanto amor nos dan, estamos de acuerdo
en que se deben aplicar más medidas reformistas y penales para
evitar estos salvajismos. Pero la pregunta es: ¿Quién y cómo se
reforma la mente y el alma de este tipo de individuos?
Posiblemente
este o esta salvaje lea cuentos a sus hijos o nietos antes de dormir,
siga preceptos religiosos y acompañe puntualmente a los patronos de
la villa en su festividad. Quizás sea padre y esposo modelos, y buen
vecino, vamos, que en su entorno social, incluso sea calificado, como
una buena persona. Nunca lo sabremos.
Pero vamos a terminar con un
final feliz, pues estos tiernos gatitos fueron adoptados a las pocas
horas de ser rescatados de una muerte cruel, a través de Facebook.
La persona que los encontró y que ha querido quedar en el anonimato,
recibió decenas de peticiones para adoptarlos. En estos momentos,
seguro que su ronroneo, juegos y cariño hacen felices a sus dueños.







