¿Valoramos lo que tenemos?
Quizá con demasiada frecuencia, somos dados a no valorar lo que
tenemos; me refiero en este caso a nuestro pueblo y su configuración
urbana. Empezando por lo que para mi modesta opinión, son las joyas
del esparcimiento y pulmón urbano; como el parque 9 d’Octubre, el
bulevar de Felipe V y el parque de El Campet (entre otros menores).
Seguramente pocas poblaciones de nuestro tamaño, pueden presumir de
tener algo así en el cogollo del pueblo, luego, creo que sería
bueno que también nos lo creamos y no solamente valorarlo cuando
viene alguien de fuera y nos lo dice. Sirva como anécdota que hace
sobre quince años, fuimos a Monforte a una boda y después de la
ceremonia los novios se vinieron al parque 9 d’Octubre a hacerse
fotos (al parecer no era el único pueblo que lo hacía), con la
pequeña satisfacción de los que habíamos ido de aquí.
O sea que
decenas de parejas de pueblos de la comarca tienen a nuestro pueblo
de fondo, en las fotos de uno de los días más importante de sus
vidas. Por otro lado, no podemos olvidar nuestro castillo-fortaleza,
auténtica atalaya y guardián del valle, donde me suena que hubo que
elevar el precio a los no residentes, por la demanda para casarse.
Tenemos casi todos los servicios: ayuntamiento, centros oficiales,
bibliotecas, centros de salud, bancos,instalaciones deportivas, etc.
a menos de dos minutos de donde poder aparcar ¡sin pagar! Pensemos
en esto cuando vamos a otros pueblos.
Es verdad que cuando pasamos
por el descampado de Luvi tenemos una sensación, digamos “rara”
y pensamos si se pudo hacer algo bueno en los años de bonanza
económica. De la misma manera, es evidente que desde la Plaza de
España hacia arriba está un poco decaído, sobre todo los fines de
semana, “que si no hi ha xaramita no trobes a qui dir-li bon dia”.
Pero permitidme que termine con algo de lo mucho y bueno que tenemos
y que tal vez pueda parecer poca cosa y nos pasa desapercibido, y es
el hecho de que muchos padres de los pueblos de 20-30 kilómetros a
la redonda (sobre todo la parte norte), se turnan para traer a sus
hijos adolescentes a nuestros cines cuando hay un estreno importante.
Sin embargo, nosotros y los nuestros podemos ir a pie. PD: Nos
llegan noticias preocupantes sobre la solvencia económica del Museo
del Calzado, que al parecer se encuentra al borde de la quiebra y en
causa de disolución. Aunque ubicado en la vecina Elda, también
nuestro pueblo, tiene importantes aportaciones y un pedazo de nuestra
historia zapatera. ¿Nos debería ser ajeno el devenir del mismo?







