Gracias a “La Molineta”
El pasado 19 de febrero, en la residencia para mayores “la
Molineta” fallecía mi suegra Teresa Fernández. Valgan estas
líneas para agradecer a todo el personal el trato que mientras duro
su estancia hemos tenido ella y nosotros.
El día que fuimos a llevarla, yo, no tenía consuelo, me sentía
culpable de tenerla que dejar allí. En aquellos momentos, ella
necesitaba una atención continua y nosotros no podíamos dársela.
Dori fue quien nos recibió y ánimo y hoy veo que hicimos lo mejor
para ella y para nosotros.
También tengo que decir que mientras vivió en “la Molineta”,
aparte de estar atendida y motivada, todos los días y muchas dos
veces, estuvimos con ella a la hora que creíamos más conveniente.
Es por eso que hemos podido observar el trato que ha recibido día a
día.
Teresa, con su forma de ser; le gustaba recitar, cantar y estar
atenta lo que le interesaba, supo ganarse el cariño de muchos.
Y en sus últimos días ha sido de una calidad y caridad
excelente. No puedo nombrar a nadie en concreto pues sería faltar a
los demás.
Gracias, mil gracias a ese equipo que forman y que aparte de su
trabajo aportan a nuestros mayores, cariño, dedicación y tantas,
tantas atenciones que no van incluidas en el sueldo, pero que con
tanto gusto realizan.
Os digo que en mi corazón tenéis un gran lugar.







