Época de sembrar sandías
Las sandías, llamadas también melones de agua, crecen en
enredaderas de hojas grandes y lobuladas y una vez que se asientan
pueden crecer muy rápidamente sin necesidad de dedicarles mucha
atención Las sandías producen largas enredaderas que se arrastran
por el suelo ocupando mucho terreno por lo que hay que asignarles a
cada una de ellas un espacio alrededor de la planta de 1×2 metros.
Antes de iniciar la siembra es necesario preparar el suelo,
removiendo la tierra, deshaciendo los terrones más grandes, quitando
las malas hierbas y drenando la parcela en las que se van a plantar
las sandías. A continuación, con un azadón hay que crear lomas de
tierra o montículos, dejando un espacio entre uno y otro de poco más
de ½ y 2 metros, dependiendo del espacio que se disponga. En la
parte superior de cada montículo, formar una superficie plana y
ligeramente cóncava y hacer tres o cuatro agujeros de unos 3 cm de
profundidad, colocar en cada hoyo entre 2 y 4 semillas, apilar tierra
encima para taparlo y presionarla un poco para que no se evapore la
humedad.
Tras germinar las semillas, las plantas empezarán a emerger
y cuando salgan los primeros tallos se deberán de arrancar todos
excepto los 2 más fuertes ya que de este modo la planta dispondrá
de más espacio para crecer. Cuando las plantas hayan alcanzado una
altura de 10 cm, hay que recubrir cada montículo con un mantillo de
agujas de pino, césped tejido o composta, muy cerca de la planta ya
que así se impide el crecimiento de malas hierbas, se facilita la
retención de la humedad y se evita que la tierra se caliente
demasiado por la acción directa del sol sobre las raíces más
profundas. Cuando empiecen a florecer las plantas, el riego debe de
realizarse, aproximadamente, cada tres días si las hojas están
secas ya que las sandías necesitan poca agua.
Además, hay que
mantener el mantillo y los frutos secos colocando la sandía encima
de madera limpia, piedra lisa y grande o ladrillo. Recordar, también,
que, en condiciones idóneas, llega a su punto de máxima dulzura al
cabo de unos 4 meses después de la siembra. Para comprobar si una
sandía está bien madura se la un golpe con algo plano, si produce
un sonido sordo significa que lo está o bien fijándose en la parte
de abajo del fruto ya que si el color ha pasado de blanco a amarillo
pálido es que la sandía está ya madura. Finalmente, no olvidar que
a la hora de cortar las sandías de las enredadoras hay que recurrir
a un cuchillo o tijeras afilados para que sea limpio y siempre
realizar el corte a poca distancia del fruto.







