Mantenimiento del césped en verano
Durante el verano, el mantenimiento del césped varía respecto a
otras épocas del año. En esta estación crece de forma más rápida
por lo que los cuidados hay que intensificarlos y deben de ser más
frecuentes.
En verano, se aconseja cortar el césped cada semana,
ajustando la altura del cortacésped a un nivel un poco más bajo que
durante la época invernal, lo aconsejable son unos 3.5 cm,
intentando mantenerlo siempre a la misma altura durante la época
estival, un poco alto y no muy raso, ya que absorberá mejor el agua
y las raíces serán más duras y fuertes. De este modo, se eliminan
las plantas deterioradas, las hojas secas y las puntas amarillas del
césped, sin olvidar que si está recién plantado, el primer corte
hay que realizarlo con tijeras para evitar arrancar la raíz.
Para
conseguir que el corte sea efectivo, tanto el césped como la tierra
deben de estar secos, siendo aconsejable realizar la poda en las
horas frescas del día, evitando el periodo entre las doce y las
cinco de la tarde. Dado que el riego en verano debe ser más
constante, es preferible regarlo por la tarde y a la mañana
siguiente cortarlo pero antes de segarlo se debe de retirar las
ramas, piedras y toda suciedad que pueda entorpecer al cortacésped.
Además, se recomienda seguir un determinado patrón de corte para
que sea lo más eficaz posible como el de líneas rectas de “ida y
vuelta”.
Las zonas exteriores o bordes es mejor usar unas tijeras
específicas para cortar césped. Aunque el riego es más intenso
durante los meses de verano, tampoco se debe encharcar el césped ya
que se podría dañar o potenciar el crecimiento de algunos hongos.
También, hay que tener en cuenta que para que el agua penetre más
fácilmente es importante que se proceda al aireado del terreno con
un escarificador con el fin de “arañar” superficialmente la
tierra y así eliminar todo lo posible el “fieltro”, capa fina de
1 o 2 cm de espesor que se forma en la superficie del suelo donde hay
césped, como una capa de masilla formada por tierra, restos de
raíces y hojas, bastante impermeable, que impide que al agua, el
abono y el aire pase bien a las raíces.







