La repoblación de 1611
Aprén del Passat dedica esta semana la sección a uno de los
acontecimientos más relevantes de la historia de nuestra villa. Se
trata de la repoblación de Petrer en el año 1611.
Este hecho
significó la llegada de nuevos pobladores venidos de variados
lugares que aportaron una nueva realidad al Petrer de principios del
siglo XVII. Sin embargo, antes de comentar este hecho, hay que
detenerse en la causa directa y única de la llegada de nuevas gentes
a estas tierras, hablamos de la expulsión de la comunidad morisca en
el año 1609. Como muchos conocen, en abril de 1609, reinando Felipe
III de Austria (1598-1621), se decretó la expulsión de los moriscos
de las tierras peninsulares.
Los moriscos eran la población
musulmana/mudéjar que, después de la conquista cristiana, se había
quedado en su territorio a cambio del respeto de sus costumbres.
Posteriormente, Carlos I de Austria emitió un edicto para la
conversión forzosa al cristianismo de los mudéjares bajo amenaza de
expulsión. A partir de este momento fueron conocidos como moriscos.
A comienzos del siglo XVII, el contexto internacional mostraba signos
de inestabilidad a causa de que los turcos y berberiscos, amos y
señores del mar Mediterráneo, hostigaban las costas levantinas
peninsulares.
El miedo por la supuesta ayuda que podían ofrecer los
moriscos a éstos fue la excusa perfecta para que en 1609 se
decretara su expulsión. Petrer, que por aquel entonces contaba con
más de 1000 habitantes, se quedó con tan solo 35. Las tierras de
Petrer quedaron al borde de la despoblación, al igual que otros
territorios de la Corona de Valencia, por lo que Felipe III facilitó
la concesión de la carta puebla. Así, Don Antonio Coloma y Saa
-conde de Elda- ante la crisis de su hacienda, estableció la carta
puebla para Petrer en 1611.
Una carta de población era un documento
notarial entre el señor y los nuevos pobladores para establecer las
condiciones económicas, políticas y sociales de la repoblación. El
19 de agosto de 1611, 100 personas -95 hombres y 5 viudas- llegaron a
Petrer desde lugares como Xixona, San Vicente, Castalla, Monforte,
Agost, Biar o Mutxamel. Como consecuencia de la repoblación, en
Petrer apareció una nueva realidad social y cultural ya que estos
nuevos pobladores trajeron tradiciones de sus lugares de origen, sus
costumbres, pero también una diversidad de apellidos que hoy día
todavía perduran como Rico, Bernabeu, Maestre, Miralles, Poveda,
entre otros.
PARA SABER MÁS:
El artículo de la revista Festa de 2011 “Petrer
1611. Los apellidos de los nuevos pobladores” de Mª Carmen Rico
Navarro y Enrique Mira-Perceval Verdú.







