Paseo por las replanas del Bubo y de Peret
Por: Néstor Rico Campos
Dejaremos el coche en Caprala, en el mismo Estret, que atravesamos
ya andando en dirección a L’Avaiol por el camino. Pasamos las
ruinas de Casa de Valero y poco después, tras pasar las Casas de
Villaplana, tomamos el primer desvío a la izquierda, siguiendo el
GR7.
Estamos ascendiendo, siempre por un camino bien delimitado, en
dirección a la Casa del Indio, que dejaremos a la izquierda en
nuestra subida.
Seguiremos ascendiendo hasta llegar al inicio de la cuesta de
subida de Les Fermoses, a la altura del Racó del Casat. En este
mismo punto nos desviamos a la derecha por un camino en regular
estado y, a unos 150 metros, veremos una nueva senda de ascenso,
marcada con montones de piedra a los lados. Esta senda que tomamos
asciende directamente al Alt del Bubo, en una subida vertical y
empinada, que acaba en la Cumbre del Morro Gros, a 1070 metros.
Desde
la cima, que es una replana, arranca una senda que en va en dos
direcciones: la de la derecha nos llevaría a Castalla, y la de la
izquierda, que es la que tomamos, nos va a hacer discurrir, en
descenso, hasta el collado de Les Fermoses (ojo, no hay que coger el
camino, sino la senda, perfectamente marcada). Desde el collado,
cogemos el camino en dirección a Castalla, que abandonamos por una
senda en el segundo desvío a la izquierda. En esta senda, que
continúa el descenso, pasaremos por un antiguo pozo de agua antes de
llegar a la Casa del Les Fermoses, hoy derruida.
La bajada prosigue
por los caminos agrícolas, pudiendo apreciar dos pozos más, de
complejo sistema de captación de agua.
Tras este tramo, seguiremos andando por el camino, atravesando una
zona de bancales de almendros, en suave ascenso, hasta encontrar un
desvío a la izquierda, donde terminan los cultivos. Aquí a la
izquierda seguiremos por un camino, construido con motivo de la
instalación de las líneas de alta tensión en los años 70, que
discurre por un pinar muy denso hasta llevarnos casi sin darnos
cuenta a la cumbre del alt de Peret, con una altura de 933 metros.
Las vistas son excelentes, contemplando el valle de L’Avaiol, el
Cid, el Xocolate… Procede también en este punto acercarse hasta
los cortados que separan el Alt de Peret del Xocolate, como por
ejemplo el que constituye el Barranc de Escurina, muy hermoso y hogar
de fauna salvaje, en especial de aves rapaces y de arruís.
Como ocurría en el Bubo, la cumbre del Alt de Peret es también
una replana, en este caso antiguamente abancalada. La vamos
recorriendo, dirección oeste (hacia Caprala), en cómodo paseo por
una senda bien trazada.
Apenas tardaremos en encontrarnos con un
promontorio conocido como La Ermita del Alt de Peret, un punto de
forma muy característica que, visto desde abajo, parece la cima de
la montaña, por mera ilusión óptica. Dejamos atrás La Ermita, al
tiempo que vamos notando una degeneración en el buen trazado inicial
de la senda, hasta el punto de que pierde por completo su dibujo; por
ello, hemos de estar atentos a los montículos de piedras que nos
marcan el recorrido correcto.
Las vistas en nuestra parte izquierda,
el gran abancalamiento del valle de L’Avaiol, que llega hasta el
Collado de Charpa (El Derramador).
Atisbaremos el punto de inicio y final cuando veamos las primeras
construcciones del valle de Caprala.