Inercias
Acaba el verano y “la cosa” no cambia. Cambia la corporación
municipal pero la gobernanza de esta ciudad mantiene las inercias de
antaño. Somnolencia y continuidad inalterable porque así no se
corren riesgos. Todo pretenden hacerlo aparecer como diferente, pero
tan solo cambian las hojas del calendario.
Al parecer todo funciona.
Bien o mal, qué más da: lo importante es decir que cualquier cosa
es importante. No se consulta a la ciudadanía, no se evalúan las
políticas: ¡Pa qué tanto mareo! Este verano, las niñas (sí, y
también los niños) terminaron su asistencia a los Centros
Educativos en ese período que se llama el calendario lectivo, y los
Colegios se cerraron hasta Septiembre.
Tan solo conozco uno, el CP
Reina Sofía, cuya AMPA organizó para Julio una serie de actividades
de verano (previo pago a una empresa privada y el correspondiente
precio para los participantes) para mantener a los escolares que
quisieran asistir en horario de mañana, con tareas más o menos
acertadas. Loable iniciativa en la que –hasta donde conozco- el
Ayuntamiento estuvo ausente (no hubo becas para familias en paro)
salvo el préstamo del inmueble. Acabó el mes y… ¡Hasta luego
Lucas!
Madres, Padres, Abuelas, Abuelos, Tías y Tíos, a disfrutar
de los pequeños, y ¿nada más? Otra vez de nuevo ¡Viva Finlandia!
Por no extenderme (y ya que durante el invierno no se quiere hacer
nada innovador), propongo que, al menos para el próximo verano, el
Ayuntamiento mantenga abiertos los Colegios, con el consenso y la
colaboración activa de las AMPAS (y del profesorado en Julio), para
atender a los escolares que lo necesiten y que lo deseen.
A tal fin,
durante la primavera se pueden programar Actividades de Formación en
Tiempo Libre, para que estudiantes y jóvenes sin empleo se
conviertan en Monitores que desarrollen durante el verano proyectos
de entretenimiento y de experimentación para los pequeños.
Resultado: Los jóvenes que quisieran, tendrían una fuente de
ingresos; tendrían una actividad laboral; tendrían un compromiso
social. Las familias soportarían mejor el tedio y la reiteración de
tener todo el día a los pequeños en casa sin saber cómo
entretenerlos. Y, lo más importante, los pequeños dispondrían de
actividades que les facilitaría la socialización con otros niños
no habituales, amén de ampliar su campo de desarrollo personal en
aquellas facetas que una programación adecuada les pudiera
proporcionar.
(En resumen: Crearíamos empleo, mejoraríamos a
nuestros pequeños y facilitaríamos la conciliación familiar y
laboral de los mayores).
Por terminar: En Petrer se acaba de cerrar
el Servicio de Atención Temprana para los niños que precisan de
adaptación a los ritmos normales de desarrollo personal y de mejora
de habilidades. Algunos niños tendrán que asistir a Elda (por
sorteo). Otros podrán ir a Villena. A otros se les dará una beca
para que asistan a Gabinetes privados. Creo que Petrer se merece algo
más y mucho mejor. ¿Qué hace nuestro Ayuntamiento? Alcaldía,
Educación, Sanidad y Bienestar Social deben dar una solución
inmediata. De nuevo, ¡Viva Finlandia! y ¡Viva la Igualdad y la
Calidad de Enseñanza!