Otoño, buena época para buscar y recolectar setas
Muchos son los aficionados que durante estos meses del año salen
a buscar setas. El otoño es la mejor época para buscar robellones,
níscalos o cualquier otra especie, porque gracias al clima de esta
estación es cuando más hay
No hay que olvidar que para que crezcan
las setas debe de haber una temperatura templada, ni demasiado frío
ni demasiado calor, una humedad alta y una luz moderada, condiciones
muy propias del otoño. A la hora de salir a buscar setas, al
tratarse de una actividad al aire libre, se debe de ir bien equipado,
con ropa adecuada, botas de montaña, una cesta y una navaja.
Hay que
tener en cuenta que la cesta es un elemento importante ya que permite
que vayan cayendo las esporas de los boletus a medida que se va
caminando con ella y ayuda a que se sigan procreando en la montaña o
bosque. Pero uno de los aspectos más importantes es conocer bien los
diferentes tipos puesto que hay muchas setas venenosas, que incluso
pueden ser mortales, por lo que no se debe de coger cualquiera.
Hay
una gran variedad de hongos y la posibilidad de que el que se
encuentre sea realmente comestible y se pueda usar en cocina es
pequeña. Lo mejor sería ir acompañado de un experto o al menos
disponer de un libro especializado para poder comprobar, “in situ”,
de qué se trata y la variedad que se puede comer. Sin duda, lo más
recomendable es siempre coger las más típicas ya que se reconocen
fácilmente y hay menos margen de error.
En el momento de recolectar
las setas, tras comprobar y asegurarse de que se trata de una de las
variedades comestible, lo aconsejable es cortarla con la ayuda de una
navaja y no arrancarlas. No podemos olvidar de que si se corta el
hongo con la navaja, se contribuye a mantener mejor el micro hábitat
porque si se arrancan la temperatura y la humedad varían y por lo
tanto cambian las condiciones para la seta que termina secándose.







